#3. El gran descubridor del humedal córdoba

A #3 lo conocí en una página que ya no existe para conocer hombres. Había visto varios anuncios de él donde se le veía un cuerpo rico y de cara no se veía mal. Vi sus anuncios durante semanas y siempre veía sus fotos. Finalmente decidí escribirle y me respondió: me envió algunas fotos de él y su pene. Una tarde de un viernes aprovechando que salía a medio día del colegio nos encontramos. En esa época la ruta de mi colegio pasaba por el centro comercial bulevar y era el único sitio público donde se me ocurrió encontrarme con él.

Ese día le inventé algo a la monitora de la ruta para que me dejara bajarme en el centro comercial y allí me encontré en la entrada con #3. Cuando lo vi sentí una gran decepción. Se veía mucho peor que en las fotos, además tenía una voz muy afeminada con acento costeño y tenía granos en la cara. Al igual que me sucedió con #2, no quise perder el viaje y no lo dejé plantado (ganas no me faltaban). Esta había sido otra gran decepción. (el hecho que mi segunda y tercera experiencia gay hubieran sido decepcionantes no significa las próximas fueran así, de hecho solo fueron estas y muy pocas más las experiencias desafortunadas que he tenido de las cientos que he tenido) Con miedo pero con mucha adrenalina nos metimos a un baño del primer piso del centro comercial. Había una señora haciendo aseo y hombres entrando y saliendo pero estoy seguro que desde ese momento desarrollaría en mí la personalidad arriesgada y lanzada que tengo hoy en día.

A pesar de mi falta de interés en #3 nos metimos en un baño. Me subí a la tasa y le quité la camisa. Le besé el cuerpo y de repente empecé a sentir el olor que parecía que no se hubiera bañado en más de un mes. Sentimos miedo que nos atraparan así que salimos de los baños. Salimos de bulevar en búsqueda de un lugar donde nadie nos viera y pudiéramos terminar lo que habíamos empezado. Nunca me imaginé que íbamos a dar con un lugar tal cual como lo buscábamos: reservado, público a la vez y cómodo. Nunca pensé que sería el sitio donde tendría varios de mis futuros encuentros sexuales, y que de hecho hoy en día es usado por muchos para tener cruising. 

Fuimos a dar al humedal Córdoba. En esa época no había tantas trabas para entrar como hoy en día y no se ven rastros de tanta acción con papeles de marijuana, latas de cerveza, colillas y basura como ahora. En esa época no mucha gente conocía del lugar y allí terminamos masturbándonos. Salí sucio por la tierra que había y llegué a bañarme a mi casa.
Puntuación: 1 de 10

2 comentarios sobre “#3. El gran descubridor del humedal córdoba

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