#135. El bisexual cursi

Una mañana estando solo en mi casa me metí a un chat gay de Bogotá y conocí a #135. En el chat público #135 había escrito en inglés que buscaba alguien con sitio y pasivo. Me llamó la atención su mensaje escrito en inglés, por un momento me recordó los buenos momentos que pasé las veces que había tenido sexo en Estados Unidos e Inglaterra y pensé que debía ser un gringo de visita en Colombia. Le escribí a #135 y lo agregué a skype. Cuando lo vi por cámara me decepcioné. No era Gringo, sus papás eran colombianos pero había vivido muchos años en USA y estaba de vuelta en Colombia. #135 no era lindo, pero quería aprovechar que estaba solo en mi casa así que lo invité. Llegó rápidamente en carro. A pesar que era bisexual y muy masculino, es la persona más cursi y sentimental que he conocido hasta el punto en que me llegó a estresar varias veces.

Al principio, #135 sólo me hablaba en inglés y eso me molestó porque sabía que si sus papás eran colombianos debía hablar español perfectamente. Fue cuando solo le respondí en español que #135 empezó a hablarme en español. Nunca más volvimos a hablar en ingles. Se obsesionó conmigo desde que empezamos a hablar. Sin llevar ni 2 minutos de conversación ya me estaba hablando de la posibilidad de tener una relación, también me decía que no podía creer que había tenido la suerte de conocer una persona tan “pinta” como yo, hacía énfasis en que estaba completamente sorprendido y no lo podía creer. Esto me hizo pensar que #135 debió tener muy malas experiencias en su poca experiencia en ese chat. Me decía que me parecía a Tom Cruise y que yo le encantaba.

Me gusta que halaguen y me echen piropos pero cuando el que lo dice se empieza a ver obsesionado, me produce un poco de desconfianza y desinterés. En este caso aplica el hecho que cuando alguien se regala mucho y demuestra el hambre, hace que uno pierda el interés por completo en esa persona. Eso me pasó con #135. Desde el principio fue intenso, y no supo manejar su límite. Era extremadamente romántico, cursi y meloso, eso en exceso no me gustó. no pudo venirse cuando se lo pedí así que terminamos masturbándonos. Le había dicho a  que debía irme a medio día y me preguntó a dónde tenía que ir y si me podía acompañar. #135 me acompañó toda esa tarde y al final me volvió a llevar a mi casa. Me volvió a escribir para que saliéramos. A la semana volvimos a tirar en un motel. Después de esa noche me volvió a escribir para salir una tercera vez pero nunca le respondí. Las dos veces que salí con #135 y gasté plata y sentí que pude haberlo hecho en algo mejor que hacerlo con él, eso fue lo que me hizo pensar que nunca más quería volver a una persona como #135.


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