144. El infiel descarado

Había visto a #144 conectado en grindr durante meses, pero nunca le había hablado. No era que me pareciera feo, simplemente nunca le hablé antes. Una noche decidí escribirle y me respondió. Cruzamos unas palabras y después de una conversación corta salí en un taxi a las 11 de la noche hacia su casa cuando mis papas estaban dormidos. Describiré el barrio de #144 como un “enjambre de edificios”. Cualquiera que no tenga un mapa y vaya por primera vez seguramente se perdería fácilmente y le tocaría deambular más de lo normal. Eso me pasó a mi, la diferencia es que iba en un taxi donde el taxista parecía conocer la zona y yo tenía el mapa de Google maps en mi celular. Me tomó un tiempo dar con el dichoso conjunto de #144.

Cuando abrió la puerta pude ver que no era el de la foto, al principio cuando empezamos a hablar todavía tenía la duda pero unos minutos después estaba seguro que no era el de la foto. Aún así, era de esos casos extraños donde te das cuenta que el que viste en la foto de perfil no es el sujeto en la vida real pero aun así no te molesta, aunque #144 no era el de la foto, me seguía pareciendo atractivo y no me sentí decepcionado ni arrepentido de haber ido hasta su casa. De hecho no entendí por qué había mentido sobre su foto de cara cuando no tenía nada que envidiarle al de la foto. Después me di cuenta que #144 también sufre del síndrome de ser poco fotogénico. Al buscarlo en Facebook con su número celular y después de stalkearlo, me di cuenta que #144 se ve mucho mejor en persona.

Antes de desnudarnos hablé con él un rato sentado en su cama. Me dijo que tenía novio con el que llevaba años (no me acuerdo exactamente cuántos pero eran más de dos) y esa noche su pareja no estaba, también me dijo que cada vez que no estaba su novio aprovechaba que tenía sitio para entrar a grindr y buscar sexo. #144 se movía muy rico, primero lo hicimos en pollo asado, luego de lado y terminó viniendo de después que me pidió que me pusiera boca abajo y el encima, me tomó el cuello con su brazo mientras que me penetraba siempre en el mismo ritmo. Supe que se había venido cuando sentí una presión súbita dentro de mí y luego dijo “que rico” en voz baja. Envidio a su novio porque lo hace muy rico, debe ser genial poder hacerlo con él todos los días, pero tampoco me gustaría que me fueran infiel de esa manera tan desagrada y continua, pues lo veo al menos conectado una vez a la semana. Creo que por eso usa una foto que no es de él, por si su novio descarga la aplicación para que no se entere.


Puntuación: 9 de 10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .