#154. El que tenía acento raro

Estaba en un sauna en el cuarto oscuro cuando #154 llegó por detrás, me dijo al oído: “es la primera vez que viene?” me volteé y empezó a besarme. Antes de empezar a tener morbo, me fijé en su cara y en su cuerpo, de lo poco que podía ver por el vapor y la oscuridad, #154 se veía bien y por eso dejé que me besara. Me besaba tan rico que le pregunté si quería ir a un cuarto y nos encerramos en uno. Resulta que cuando pude ver a #154 en la luz era mucho más bonito de lo que pensaba, tenía unos ojos lindos y una cara linda. Lo curioso de estar con él fue que me dijo que me había visto a la entrada muy confundido (era la primera vez que iba a ese lugar y en la recepción tuvieron que ayudarme con información para entender cómo funcionaba el sitio).

Mientras me ayudaban, estaba el dueño y alguien al lado al que nunca miré. #154 era el que estaba al lado del dueño ya además eran amigos. Me dijo que desde que me vio quiso estar conmigo. El sexo con #154 fue muy bueno, aunque fue un poco incómodo el lugar (era una camilla muy pequeña) nos dimos nuestras mañanas para follar en varias posiciones. Se vino mientras me daba en 4, tuve que preguntarle si se demoraba porque me estaba doliendo bastante y como si mis deseos fueran órdenes no se demoró mucho en venirse después que le hice esa pregunta. Me gustaron tanto los besos que me daba, eran cortos, casi picos pero me excitaban demasiado. Tanto así que después de tirar pasé el resto de la noche con #154, pidiéndole besos. A veces aceptaba y a veces me respondía con una sonrisa o una cosquilla. Le pregunté por qué no le gustaba dar besos y me dijo que no le da besos a alguien que acaba de conocer.

Después de esto me sentí halagado porque mientras follábamos me había dado unos besos muy largos y apasionados. Hablamos bastante sobre nuestras vidas en el jacuzzi, la piscina, el sauna. Podía pasar horas hablando con él. Olvidé mencionar que #154 tenía un acento un poco raro, sabía que no era de Bogotá y lo confirmé en un momento de nuestra conversación cuando me dijo que era de Sopó y que trabajaba en una finca. Se hizo tarde y llegó el momento de irme y esa noche me despedí de #154 para siempre.


Puntuación: 8 de 10

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