#81. El enfermo de Cáncer

Estaba en un bar gay que solía frecuentar y de lejos vi a #81, quien iba acompañado. Nunca tengo éxito con los manes que van con compañía a bares porque me parecen inalcanzables. Esa noche me sentía con “el orgullo” que me caracteriza cuando solo estoy en el humor de que me busquen. Antes, cuando era más tranquilo sexualmente tenía muchos más días que me sentía “orgulloso”. Sólo quería estar con alguien si se me acercaba, de lo contrario, por más que me gustara mucho no me le acercaba a nadie.

Me crucé con #81 varias veces caminando pero cada vez que me acercaba movía la mirada para que no se diera cuenta que lo estaba mirando. Sólo lo miraba estratégicamente cuando lo veía hablando con su amigo. En algún momento de la noche #81 se acercó a mí y después de hablar un rato entramos a una cabina. Me dijo que pensaba que yo no estaba interesado en él porque no le paraba bolas, también me dijo que me había empujado suavemente cuando nos encontrábamos caminando, ahí analicé y efectivamente en dos ocasiones pasó muy cerca hasta el punto que nos rozamos.

#81 me lo metió pero no estaba excitado, fueron mejores los besos que daba. No pasé mucho tiempo con él esa noche pero guardé su número para vernos otro día. Días después le escribí pero no era el mismo, sus respuestas en whatsapp eran cortas y frías, o me dejaba en visto.

Hablamos algunas veces y luego dejamos de tener contacto por muchas semanas. Tiempo después le volví a escribir y demostró interés por verme esta vez, cuadramos una cita una tarde en un bar de chapinero. Esa tarde #81 me contó toda su vida, que se había ido de la casa a los 16 años y desde esa edad había empezado a trabajar, pero lo que más me impactó fue que tenía cáncer. Me contó que tenía épocas que quería dejar de vivir, que cuando yo le escribí para vernos y me respondía fríamente o ni respondía era porque estaba muy enfermo y no quería saber de nadie, ni salir. En ese momento comprendí por qué me respondía de esa manera en whatsapp.

Nuestra conversación fue interrumpida por una amiga de él lesbiana que entró al bar, era una amiga que no veía hacía tiempo. #81 y su amiga lesbiana pasaron mucho tiempo hablando, eso me produjo mucha rabia y me hacía maldecir por dentro  a la lesbiana. Si no hubiera llegado ella podría haber continuado mi conversación con #81 y tal vez hacer algo más con él. Esa tarde tenía la intención de comérmelo pero la situación no se prestó ni para un beso. Me despedí de #81 y nunca más le volví a escribir.


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