#266. El que no tiraba hacía 3 meses

Conocí a #266 una tarde mientras navegaba en el chat gay de Bogotá. Su cámara lo hacía ver más viejo de lo que en realidad era. Sólo fue cuestión de hablar unos minutos por cámara para cuadrar una cita en el parque de Lourdes, donde #266 quería que nos viéramos para ir luego a una residencia que él conocía. Me hizo ver que estaba demasiado arrecho, y lo confirmé cuando le pregunté hace cuánto no “la pasaba rico”. Esta es una pregunta que también hago frecuentemente, casi tanto como si son bisexuales o gays. Esa tarde nos encontramos en la iglesia de Lourdes y me llevó a la residencia, al cerrar la puerta me desvistió todo y me pidió que se lo mamara.

No fue necesario hacerlo por mucho tiempo, a los pocos segundos que se lo empecé a mamar me dijo que estaba que se venía, me hubiera gustado hacerlo por más tiempo. Enseguida abrimos el condón y me pidió que me acostara boca abajo, aplicó lubricante en mi ano y en la punta del condón. Luego lo insertó profundo y empezó a gemir de una manera muy masculina, eso fue demasiado sexy. Para lo arrecho que estaba, aguantó más tiempo que cuando se lo mamé. Mientras me penetraba me besaba la oreja y el cuello, eso me puso demasiado duro junto con sus gemidos deliciosos, me encantaba sentir su barba y como rozaba contra mi piel. Así como cuando se lo mamé, me hubiera gustado que me follara por más tiempo, pero sus 3 meses sin tener sexo dieron resultado en una venida muy rápida y muy abundante. Lo supe porque sentí la presión del semen entrando al condón y lo caliente que estaba.

Casualmente esto es más fácil de sentir cuando se vienen y estoy en posición boca abajo y acostado, que cuando se me vienen dentro en misionero o pollo asado, donde es más difícil sentir y darme cuenta. Saqué el condón de mi culo y su leche llenaba casi un cuarto del condón, y eso es bastante. Lo agarré y sentí lo mucho que pesaba el semen, eso me excitó demasiado. Esta vez no sentí tantas ganas de tomármela, quise volverme a acostar boca abajo y regar el semen en mi culo. Puse el condón al revés para que el semen cayera en mi culo y sentí cómo algo espeso y frío tocaba mi piel. Era raro que estuviera fría, pues cuando sentí que eyaculó dentro de hecho sentí algo caliente. Finalmente la leche se escurrió por mi culo y cayó en las sábanas blancas, al final vi la mancha del semen que había caído en ella. #266 regresó del baño después de haberse limpiado y me preguntó confundido qué estaba haciendo. Le dije que había regado su semen en mi culo e hizo una cara de asco. A diferencia de la mayoría que les tienen asco al semen, a mí me encanta. Soy un adicto al semen: a su olor, a tomarlo, saborearlo, verlo, tocarlo y en ocasiones sentirlo dentro.


Puntuación: 8,5 de 10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .