#278. El observador del suzuki

Conocí a #278 una mañana por Grindr. Estábamos cerca y quedamos en encontrarnos en su carro que estaba parqueado a 5 minutos de donde estaba. Era un Suzuki con silletería en cuero color piel. Estaba parqueado cerca de la 9 con 94, a plena luz del día donde la gente todavía caminaba hacia su lugar de trabajo. Cuando me subí al carro sentí unas ganas inmensas de follar con él, pero inmediatamente supe que las posibilidades de tirar eran prácticamente nulas. Al menos ese día y a esa hora. No podíamos hacerlo en su carro, debíamos encontrar un lugar donde nadie nos viera en pleno sector tan transitado y además solo teníamos una hora, pues # tenía una reunión cerca. Pensamos en ir a una residencia en chapinero a medio día pero yo no podía. Apenas me alcanzó a tocar el culo ese día pero intercambiamos números para cuadrar un encuentro futuro, #278 tenía sitio en suba.

Intentamos cuadrar la follada varios días hasta por fin dos semanas después los dos pudimos. Fue ayer que tiramos. Llegué a su apartamento empapado de la lluvia, anoche llovió bastante duro. Cuando entré me prestó una toalla para secarme el pelo. Me dijo que me veía más pequeño que la vez  nos conocimos en su carro, pues ese día solo me vio sentado en el puesto del copiloto. Así mismo lo vi más alto de lo que pensé que era el día que nos conocimos. “Al grano?” Me preguntó a penas me terminé de secar y fuimos directo a su cuarto. Me pidió que me desvistiera todo y que me acostara en su cama boca abajo. “Me dijiste que eras sumiso?”, me preguntó; le dije que podía serlo si así lo quería. Se quedó mirando fijamente culo, nunca antes alguien había pasado tanto tiempo contemplándolo.

Pensé que no quería hacer nada aparte de ver mi culo y se me hizo eterno el tiempo mientras lo hizo, como raro yo solo quería que me lo insertara profundo y lo antes posible. Le pregunté si quería que se lo mamara pero prefirió quedarse mirándome, también le pregunté si le gustaba besar pero dijo que no mucho. “Tienes cuerpo de niño” mencionó. Le pregunté si no le gustaba que mi cuerpo fuera así y me respondió que prefería los hombres más grandes, con los que usualmente tenía sexo. Intentó metérmelo cuando estaba duro pero nunca entró todo por completo, pude sentir que su glande apenas rozaba la punta de mi ano. Luego se disculpó porque no se le paraba y mencionó que se había masturbado antes que yo llegara. Me preguntó si tenía videos míos teniendo sexo y le mostré varios, pensé que haciéndolo iba a lograr que se le parara y me lo metiera hasta el fondo.

Efectivamente con el tiempo se puso duro y me pidió que me volviera acostar boca abajo para penetrarme, esta segunda vez lo sentí más adentro, pero no completamente como cuando a uno lo follan de verdad. Poco tiempo después lo sacó y se resignó, dijo que no podía y le pregunté si al menos iba a poder masturbarse para probar su leche pero dijo que no era capaz, que no estaba excitado. Me masturbé y luego me dijo que quería intentar otro día que estuviera arrecho y grabar un video conmigo. No sé si no le gusto, me dijo que le gustaba mi culo, pero tal vez es solo eso, y por eso le faltó esa noche para excitarse.


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