#346. El piloto

“He leído su blog y veo que nunca ha estado con un piloto” me escribió #346 mientras hablábamos por DM en twitter, me contó que me seguía desde hacía bastante tiempo y que había visto mis primeros videos de hace tiempo donde me comen. Al igual que yo, se encontraba en Medellín y quería conocerme. Lo que más me llamó la atención de #346 fue nuestra conversación tan interesante y caliente primero por mensaje directo en twitter y luego por whatsapp. Me contó que era bisexual y al principio me dio la impresión que era de esos bisexuales que piensan que no enviar una foto de cara es ser discreto, pero finalmente la envió y me demostró que no es de esos bisexuales con los que no vale pena hablar porque nunca salen con nada.

En realidad, #346 fue quien tuvo la iniciativa de vernos y cuadramos para tirar en mi casa ese mismo día. Como lo he mencionado en anteriores ocasiones, recuerdo a los hombres de mi lista por sus profesiones u ocupaciones, pero a medida que ha ido creciendo la lista y se repiten las profesiones debo buscar otros factores que me hagan recordar al susodicho, por eso he acudido a descripciones más específicas del encuentro. Para este momento he estado con muchos abogados, administradores, médicos, ingenieros, entre otros cargos repetidos y he tenido que agregar una descripción del individuo a su profesión o no mencionar la ocupación sino algo único del mismo.

He tirado con un copiloto y varios auxiliares de vuelo a los que desde niño les he llamado “azafatos”, qué anticuado e irrespetuoso sueno cuando les digo así, pero así estarán siempre en mi subconsciente. #346 es el primer piloto con el que pasé tiempo en la cama, y eso lo hace único e interesante. Así como un médico; un piloto me produce el mismo morbo y el mismo grado de excitación, con simplemente saber a lo que se dedican. Sin contratiempos ni mayor planeación el encuentro con #346 fue fácil y rápido teniendo en cuenta que nos conocimos el mismo día que hablamos por primera vez, y eso no es fácil de lograr con un bisexual.

Llegó a eso de las 6pm a mi casa, debe medir 1.70, es moreno, delgado y tiene un acento muy sexy. Nació en Medellín, tiene 28 años y lleva viviendo 10 años en Bogotá. Si no me hubiera dicho que es de Medellín nunca le habría creído, tiene un acento más rolo que yo haha, increíble que alguien criado en una tierra con un acento tan marcado se le hubiera desvanecido de esa manera en 10 años, y aunque es bastante tiempo pensaba que la gente que pasa toda su niñez y adolesecnia viviendo en su tierra natal nunca pierde la esencia de su acento nativo.

Tenía una barba demasiado sexy y me contó que la tarde antes de venir había ido a la barbería donde le habían cortado el pelo y pulido la barba, y qué buen trabajo hizo el barbero con esa barba. Me interesé por saber por su carrera porque alguna vez pensé en estudiar lo mismo y le hice varias preguntas sobre cómo era vivir la vida de un piloto que vuela “ínter” (así le dice a internacional y me pareció muy curioso porque no estoy familiarizado con la abreviación). Pero #346 no sólo es piloto, sino que también estudió relaciones internacionales (Espero que si él lee esto y estoy equivocado no piense que tengo memoria de pollito, porque no estoy 100% seguro que esa fuera su otra carrera pero si no lo es, suena parecido) y mejor aún, mientras terminaba su carrera de “relaciones internacionales” ya volaba aviones.

#346 es un gran conversador y hablaba bastante, de hecho casi no me deja hablar porque tenía muchas cosas que contar sobre su vida. Mientras hablaba de repente me dio un beso delicioso que me tomó por sorpresa. Cuando terminamos de besarnos me dijo “Tomé el primer paso, he leído tu blog”. En realidad usualmente nunca soy el que da el primer paso. Seguimos conversando y estaba disfrutando mucho nuestra conversación pero por dentro tenía el afán que mi hermano llegara, y aunque sabía que todavía no iba  a llegar tuve que interrumpirlo y pedirle que fuéramos a mi cuarto.

Lo bueno es que #346 tampoco podía demorarse porque su hijo lo estaba esperando, es padre soltero. Entramos a mi cuarto y no me imaginé lo dominante que le gusta ser en la cama, pues apenas entramos me agarró del culo y me dijo: “Qué rico que sea bajito, así lo puedo dominar”. Nos besamos y me dio una cachetada que me dolió. Enseguida me senté en la cama para desabrocharle el cinturón, le bajé los pantalones y se lo empecé a mamar. Me encanta cuando me dicen que disfrutan como se lo mamo, y #346 no lo ocultaba, producía unos gemidos muy excitantes y me decía “Qué rico huevon, así”, eso me subía el ego y me hacía querer mamárselo aún mejor, pero no sabía cómo y seguí haciéndolo de la mejor manera posible.

Interrumpió la super mamada que le estaba dando para darme unas cuantas cachetadas que no me produjeron dolor sino excitación. Será que soy mazoquista? Me acosté en la cama para desnudarme pero cuando me intenté quitar el pantalón me paró con un “Quieto papá, yo lo hago”, fue él quien me desnudó todo, nunca antes alguien había hecho eso conmigo. Me hizo rimming de una manera deliciosa, me escupió el ano y me metió el dedo.

Me pidió que me pusiera en 4 y así lo hice, me apoyé con las palmas de mi mano en la cama y puse mis rodillas rozando el borde de la cama mientras jugaba con su pene y mi culo, de repente y sin previo aviso lo insertó todo, estaba tan excitado que mi culo estaba mojado por dentro y disfruté sentirlo todo dentro. Me folló duro y gemí tan duro como me lo metió, lo sabe mover por dentro y eso me tuvo duro todo el tiempo.

Lo sacó y me lo volvió a meter un rato hasta que lo volvió a sacar y esta vez se bañó el pene. Se puso el condón para follarme en pollo asado, y abrí mis piernas por completo, la cara de #346 de placer y rudeza mientras me cogía en esta posición son inolvidables, creo que por eso esa es mi posición favorita: no hay como poder la expresión del otro mientras se lo mete a uno. Me miraba como si me quisiera comer con los ojos y me penetraba con fuerza, disfruté esta posición mucho más que la anterior porque podía verlo, además me agarraba el pelo con fuerza a tal punto que me lo jalaba y me dolía, y no me lo creo pero creo que lo disfrutaba, estaba disfrutando del dolor, a lo Anastasia de 50 shades of Grey.

Pero lo que más me dolió fue cuando me senté en su verga para cabalgarlo y me dio una cachetada bastante fuerte, la cual también me produjo placer. No sé si es él que sabe cómo llevar el momento de una forma excitante y con dolor a la vez, pero lo sabe hacer muy bien para que el dolor se convierta en placer. Estaba algo cansado y aturdido que mi cabalgada a lo “Adam Rizo”, el actor porno pasivo que más aparece en mi timeline de twitter no cumplió mis expectativas, me sentía raro, creo que cansado y no podía cabalgarlo como lo he hecho en otras ocasiones.

Lo hacía algo despacio y sin emoción, no sé si fue la cachetada que produjo un efecto contrario en mi cerebro y me sentí mareado después de su golpe, no me sentía en mis 5 sentidos. Además #346 me decía que me moviera porque creo no lo estaba haciendo como cuando uno quiere satisfacer al otro pero hice mi mejor esfuerzo a pesar de mi mareo. Finalmente me dijo que se quería venir en mi boca y se lo mamé arrodillado mientras él estaba acostado en la cama.

Las palabras que salieron de su boca y la forma como las dijo fueron demasiado excitantes, decía cosas como “Qué rico!”, “Así!”, eso me hizo pensar que lo estaba disfrutando demasiado, lo oí gemir bastante, en exceso en comparación con la mayoría de los de mi lista. Sin previo aviso sentí su semen caliente chorrear por mis labios y parte de mi lengua, tuve que traer con mi lengua la leche que había quedado en mis labios y alrededor de ellos, la saboreé toda y luego me la tragué, me encantó su sabor salado.

Nos vestimos y seguimos hablando después de venirnos, me habló sobre su hijo, me contó que lo tuvo a los 19 con una mujer 5 años mayor que él (o algo así) y lo engendraron en una noche de copas con alguien con la que nunca tuvo una relación sentimental. Es un gran padre y a pesar de su trabajo intenta pasar el mayor tiempo posible con él. Nuestra conversación sobre su hijo se vio interrumpida por el hecho que debía ir a recogerlo donde la mamá del niño, me hubiera gustado conversar un poco más con él.


Puntuación: 10 de 10

2 comentarios sobre “#346. El piloto

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