#355. El que me hablaba sucio al oído

Estaba buscando la dirección de #355, vi una casa muy bonita con un portón rojo grande pero el número de la dirección no era visible, además no me imaginé que #355 viviera en una casa tan bonita como esa y que seguí caminando para encontrar el número de la casa. Alguien gritó algo y volteé a mirar, era #355 quien me estaba llamando. Había salido de la casa bonita de portón rojo en la cual no me imaginé que vivía porque era la casa más grande y más elegante de toda la cuadra.

Me invitó a entrar y cuando cerró la puerta me saludó con un abrazo, #355 era alto, medía 1,90m, rubio, de ojos azules, 31 años y piel bronceada, además era muy pinta. Como algunos gringos, #355 pensó que yo era menor de edad y al parecer esa idea le excitó. Este pensamiento también es un patrón muy frecuente en los gringos y a diferencia de los colombianos, muchos tienen algo de pedofílico en ellos.

Le hice saber que ya había cumplido la mayoría de edad y me invitó a que siguiera a su habitación. Tenía una cama king y estaba perfectamente tendida, recuerdo lo organizado y prolijo que se encontraba su cuarto. Me senté en su cama y pude sentir el colchón, uno de los más cómodos y suaves que he conocido después de haber probado cientos de colchones en mis casi 3 años de vida sexual que llevo.

Nos desnudamos y me acostó sobre su cama para darme un beso que duró más de 3 minutos. Su verga debía medir más de 22 cm, era larga pero tenía un grosor promedio, tenía la forma y el tamaño perfecto para que disfrutara de su verga con perfectas proporciones dentro de mi culo. Era lo suficientemente larga para sentirla por completo hasta mi próstata pero con el grosor suficiente para que no me doliera a medida que me penetrara más y más.

Se lo terminé de mamar y me acosté boca arriba con el culo en el borde de la cama, me agarró de las piernas y me lo insertó suave. Gemí duro, lo que más me gustaba que además del sexo, me hacía verbal fuck. Mientras me lo metía me decía cosas como: “You like that dick?”, “Take that cock”, “Oh yeah!” y eso es algo que me excita tanto como el mismo hecho que me lo metan. El “verbal fuck” es algo por lo que se caracterizan los gringos mucho más que los latinos, y me encanta coger con gringos porque les gusta hablarme y decirme cosas sucias mientras tiramos.

Si tuviera que elegir el girngo que me ha hecho el mejor verbal fuck, #355 se llevaría el primer puesto. Después de cogerme en pollo asado me lo hizo en 4, y qué rico era escuchar sus gemidos mientras sentía su pene entrar y salir por completo de mi culo. Cayó encima mío y terminamos tirando acostados sobre la cama, de vez en cuando volteaba mi cara para besarlo, y #355 respondía muy bien a mis besos. “Good boy”, me empezó a decir cuando lo hicimos en esta posición “Good boy” me repetía.

Esto me recuerda a #66, quien me decía exactamente lo mismo mientras lo hacíamos en la misma posición. Sacó su verga, me agarró de la cintura y parados caminamos hasta el otro borde de su cama, allí me arqueó la espalda hacia adelante y se hizo detrás, me pidió que me recostara contra el borde mirando hacia la cama. Me dijo: “Open your legs” y abrí mis piernas, me abrazó por detrás y me lo insertó todo hasta al fondo.

Su verga adentro me tomó por sorpresa y me terminé acostando con mi pecho sobre la cama mientras seguía parado con los pies en el suelo. Ahí me folló de la forma más arrecha y brutal, “Good boy, good boy!” me decía al oído en un tono de sexo muy arrecho mientras podía sentir su sudor sobre mi espalda, luego me agarró de las manos y estiró mis brazos por completo, mis piernas se desprendieron del suelo y terminamos haciendo una posición única. También me decía cosas al oído como: “You like to have your hole used?” (te gusta como uso tu culo?) me preguntaba ya que antes de vernos le escribí que quería que usara mi culo.

La posición consistía en que #355 estaba parado, con sus brazos templados hacia atrás sosteniendo las muñecas de mis manos, mis brazos estirados hacia atrás, mientras mi cintura estaba en el borde de la esquina de la cama y mi cuerpo recto, con la parte de la cintura para arriba a 45 grados de su pecho y la parte de abajo (mis piernas) a 45 grados de sus piernas. Duramos unos cuantos minutos en esta posición y me encantó porque nunca antes la había hecho, simplemente se dio.

Sacó su verga de mi culo y me dijo que quería venirse en mi cara. Me arrodillé en su cama mientras #355 estaba parado masturbándose, cuando se vino parte de su leche cayó en mi boca y me la tragué. Luego me masturbé y nos entramos a bañar. Nos dimos unos besos cortos bajo la ducha y nos vestimos. Le comenté sobre mi viaje y sobre mi bronceado que no era un bronceado que me gustara ya que me dolía la cara y estaba toda roja, me ofreció crema hidratante y la cual me sirvió bastante porque esa noche sentí la cara más fresca y menos irritada.


Puntuación: 10 de 10

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