#377. El que me preñó dos veces seguidas

A veces cuando escribo este diario me excito mucho y tengo que masturbarme. Este relato es una de esas veces.

#377 vive cerca y en días anteriores había quedado de venir a mi casa, pero nunca lo hizo. Fui yo quien terminó yendo a la suya, un sábado a medio día justo antes de tener un almuerzo familiar.

Antes de salir a su casa me llamó y escuché su voz. Tenía una voz muy varonil y un acento que me gustó demasiado, es caleño. Llegué en menos de 5 minutos. Abrió la puerta un hombre de 1,65m de alto, moreno, de unos 33 años, barba corta, corte militar y de contextura normal. No era el hombre que me imaginaba cuando escuché su voz pero tampoco me decepcionó.

Nos saludamos con un apretón de manos y me invitó a su habitación. Tenía un colchón en el piso, creo que no había estructura de una cama, había un sofá al lado y el lugar olía a marihuana. Apenas cerró la puerta me agarró de la cintura y nos besamos, luego se sentó en el sofá y yo encima de él. Mientras nos besábamos #377 metía su mano en mi pantalón para tocar mi culo.

Me llevé una sorpresa cuando le quité la camisa, no me imaginaba que tenía un cuerpo tan delicioso. Tenía vellos en el pecho, de esos que van creciendo después que se rasuran, moreno, un cuerpo bien definido y un abdomen plano. Llevaba puesta una cadena y no sé por qué pero me excita demasiado hacerlo con un hombre que lleve cadena.

Se lo mamé, le gustaba metérmelo bien al fondo hasta atragantarme, hizo que me doliera la campana. Estábamos muy excitados y quise que me penetrara. “Tienes condones?” le pregunté, pero para mi desgracia no tenía. “Entonces puedo rozar la punta?, no te lo meto” me preguntó y acepté que lo hiciera. Me puse en 4 y sentí su glande rozando mi ano, luego sentí algo de presión dentro de mí y lo empujé hacia atrás para que no lo metiera. Siguió metiendo la punta sin hacer tanta fuerza para meterla mientras que yo me movía de atrás para adelante y luego dando vueltas con mi culo.

Volví a sentir la presión de su pene entrando en mi ano “Qué haces?” le pregunté molesto “No lo metas!” le grité. Seguí sintiendo más presión dentro de mi ano, me movía hacia adelante para evitar que #377 metiera su pene en mi culo pero de repente me agarró fuerte de la cintura y sentí como entró su verga por completo, en un solo intento.

Tenía su pene completamente dentro de mí con su glande rozando mi próstata. #377 había hecho algo que yo no quería: penetrarme sin condón. Pero estaba tan excitado y disfruté tanto que metiera su pene hasta el fondo que dejé de resistirme y empecé a disfrutarlo. Ya no hacía fuerza para que no metiera su pene sino era yo quien se movía para que lo metiera por completo, gemí como puta del placer, fue una sorpresa que terminó siendo una de las más placenteras de mi lista.

Estaba consumido por el placer de saber que tenía su pene rozando las paredes de mi ano sin el látex de un condón interfiriendo en la sensibilidad del momento. Si no estuviera en preps nunca me habría dejado meterlo sin condón. No tenía necesidad de agarrarme de las sábanas por miedo a resbalarme porque #377 me tenía bien sujetado de mi cintura y sólo debía preocuparme por disfrutar del momento. Me volteé para verle su cara de placer y le di un beso, luego volví a mirar hacia al frente para continuar gimiendo.

Llegué al punto de clímax más alto que uno puede llegar al tener una verga dentro, me di cuenta que  #377 se había venido dentro por sus gemidos. Me preñó y quedó cansado un rato con su verga todavía dentro de mí. La sacó con cuidado y busqué mi ropa para ir al almuerzo familiar porque ya iba tarde, cuando me puse la camiseta #377 me pidió que volviera a dejar metérmelo, pero le expliqué que no me podía demorar. Vi su cara de arrecho y no me pude resistir, se lo mamé un rato y me acosté rápido boca arriba para que me penetrara en pollo asado.

Su pene entró rápido, me lo hizo rápido, y se vino rápido. Esta segunda vez me sorprendió porque las veces que los tipos de han venido dos veces seguidas dentro de mí se demoran un poco más en venirse la segunda vez, pero #377 se demoró el mismo tiempo que le tomó la primera vez, al terminar mi mamá llamó molesta a preguntarme dónde estaba. Me empecé a vestir rápido pero para mi sorpresa #377 quería un tercer polvo, pero para ese momento ya no podía demorarme más tiempo, le expliqué y comprendió.

Durante el día sentí que olía a sexo y que mis familiares se iban a dar cuenta, sólo fue un pensamiento. Lo que sí me excitó fue sentir el semen correr por mi culo, donde tuve que ir al baño para expulsar la leche.


Puntuación: 10 de 10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .