#386. El antojo de embarazada

Llevaba tiempo sin escribir mis encuentros sexuales, tengo emoción de volver a retomar poco a poco mi tarea de autor de este diario. Aunque ya pasé los 400, por mi situación emocional reciente no tuve el ánimo de celebrar mi #400 con todas las de la ley, de quien próximamente escribiré el relato, pero espero celebrarlo como debe ser cuando llegue al 500 de mi lista.

La mañana siguiente de estar con #385 me contacté por grindr con #386. Me había despertado hacía poco y tenía unas ganas insaciables de tener una verga dentro, abrí grindr y vi las fotos de #386. Era delgado para mi gusto pero quería que me metieran un pene bien profundo, así que lo invité.

#386 era vecino mío y llegó rápidamente. Lo caracterizaba su largo mechón y una voz aguda, algo femenina, pero a medida que empezamos a hablar me dieron ganas de entrar en contacto físico. A veces me gusta que la conversación de preámbulo sea un poco más extensa pero con #386 quería ir al grano. Al poco tiempo de hablar con él noté que es de esos que necesitan que el otro dé el primer paso, cosa que rara vez sucede, o tal vez en ese momento yo quería que todo fuera rápido con él?

Hice la típica pregunta que a uno le hacen cuando quieren llegar al momento. “Qué quieres hacer?”, le pregunté. Como lo supuse, su personalidad sumisa hizo que me respondiera con una pregunta. “Qué quieres hacer tú?”. Enseguida bajé mis manos para quitarle la camisa, descubrí su cuerpo delgado lleno de tatuajes, los cuales no recuerdo exactamente pero hacían que su delgado torso se viera demasiado sexy.

Con el tiempo he descubierto que me gustan los hombres con tatuaje mucho más que hace unos meses. Nos dimos unos besos largos, recuerdo su lengua explorar mi boca de lado a lado. Mientras lo hacíamos le agarraba duro la parte de atrás de su pelo mientras sentía su mechón largo rozar mi cara. Me ayudó a desnudarme, en pocos segundos nuestros cuerpos se encontraban rozando mientras me acariciaba el culo y yo el de él.

Se acostó boca arriba y me arrodillé entre sus piernas, luego me ensarté su verga en mi boca, saboreé su pene por completo, se lo chupé como comiendo paleta. Vi como su pene creció hasta el tamaño ideal para luego metérmelo por el ano. #386 era bastante dotado y tenía un pene estéticamente lindo. Después de haber mamado más de 600 penes en mi vida (estimo que además de los más de 400 que me han metido, he mamado unos 600), creo que me encantan todos los penes, pero unos son más lindos que otros.

En mi experiencia los penes bien grandes que tienen curva hacia arriba y se les levanta el glande por completo son los más lindos. Estaba listo para que #386 me penetrara y me puse en posición pollo asado para recibir su verga. Le pedí que se pusiera el condón y que me lo metiera despacio para que no doliera, sentí mi ano contraerse y luego dilatarse a medida que iba teniendo su arma más adentro hasta que llegó el momento de placer indescriptible donde empecé a gemir fuerte, sin pena a que los vecinos me escucharan.

Le agarraba duro las nalgas mientras empujaba su verga dentro de mí, de vez en cuando nos dábamos un beso corto pero prefería no besarlo para poder gemir. Cambiamos de posición y me folló en 4, me encanta sentir cuando un hombre me agarra duro de la cintura para cogerme como debe ser. Me aburrí en esta posición y volvimos a nuestra posición inicial de pollo asado. Ese día andaba con unos antojos de embarazada, quería probar leche, pero debía ser leche ordeñada directamente del condón, es decir, quería que #386 se viniera dentro de mi culo en el condón y luego sacarlo para exprimir la leche en mi lengua, saborearla y luego tragármela.

Desafortunadamente #386 no se pudo venir, tuve su pene dentro mi culo el tiempo más que suficiente para hacerlo venir pero no lo logró. Sin embargo, calmaría mi antojo poco tiempo después con alguien más. Al confirmar que #386 pertenece a ese bajo porcentaje de la población que les queda imposible venirse dentro, sacó su verga y nos terminamos masturbando.

En general, #386 fue un buen polvo a pesar que no cumplió mi antojo de embarazada. Algo curioso de #386, es que su novio, con quien había hablado antes de conocer a #386, me escribió por twitter diciéndome que sabía que había tirado con él, pero no le molestaba, parece algo común en las parejas gays de hoy en día. Creo que en realidad le dio morbo saber que su novio había estado conmigo.


Puntuación: 7 de 10

4 comentarios sobre “#386. El antojo de embarazada

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