#395. El que tuvo sexo en Tomorrowland

#395 se parecía a Jesse, el personaje más atractivo de “Full house”, el programa de los 90 donde aparecían las gemelas Olsen. Era un abogado caleño de 27 años que vivía con su hermano. Por suerte el día que fui a su casa su hermano estaba de viaje.

Me recibió en sus crocs y boxers, tenía un labrador cachorro muy lindo que no dejó de jugar conmigo hasta que nos encerramos en su habitación. Al cerrar la puerta me pidió que me acostara boca abajo en su cama. Se acostó al lado mío y empezó a manosear mi espalda y mi culo.

Vi que tenía fotos colgadas en la pared de él con gente sosteniendo banderas de todo el mundo. Sabía que había visto ese paisaje de fondo en algún lado hasta que lo reconocí. “Has ido a tomorrowland?” Le pregunté. Me contó que sí estuvo allí y que tuvo sexo con un australiano, un gringo y varios europeos que conoció a través de grindr. 

#395 tiró con muchos hombres guapos de todo el mundo en su carpa y las carpas de los otros, eso sólo me hizo confirmar que algún día tendré que vivirlo yo mismo. Me imagino la cantidad y calidad de relatos para mi diario que podría obtener en una experiencia como esa.

Se lo mamé un rato y me  puse en una posición que no había practicado hacía mucho tiempo. #395 estaba sentado en la cama con los pies en el piso mientras yo estaba sentado de frente con su pene dentro y mis pies apoyados sobre la cama abrazándolo para no caerme.

Lo mejor de esta posición era que #395 podía agarrarme de las dos nalgas mientras lo cabalgaba. De hecho, #395 abría mis nalgas con sus manos mientras me sostenía para subirme y bajarme, como si en lugar de masturbarse con sus manos usara mis nalgas para masturbarse con mi culo.

“Te gusta como te lo hago?” Me preguntó cuando lo estaba cabalgando. “Me encanta como me lo haces!” le respondí. Me agarré de su espalda abrazándolo mientras él tenía sus dos manos sosteniendo mi culo en movimiento.

#395 se levantó cargándome con sus manos y se volteó 180 grados para botarme sobre la cama. Quedé acostado boca arriba mientras él se quedó parado con su pene completamente erecto contemplando mi cuerpo. No podía desaprovechar su duro pene y abrí mis piernas para dejarlo entrar de nuevo.

#395 se acercó, tomó su pene con la mano y lo acomodó para penetrarme de nuevo. En segundos estaba yo con mi culo en el borde de la cama y #395 con los pies en el piso sobre mí follándome.

Vi como empezó a sudar y volvió a acercarse a mí para darme un beso, aproveché para darle un beso largo. Me hizo gemir por varios minutos. Le gustaba meter y sacar su pene por completo, lo cual dolía un poco pero sabía que a #395 le excitaba bastante.

Estaba disfrutando de su pene cuando sucedió algo que sabía que tenía que suceder pronto al ver que aumentó su ritmo y su respiración. Me dijo: “Me voy a venir”, seguido un gesto y un gemido orgásmico.

Después de venirse esperó a que también me viniera con su pene dentro de mí antes de de sacarlo. El condón pesaba de la cantidad de semen que había depositado, me contó que llevaba una semana sin venirse. Al final se vistió y me acompañó a la puerta.


Puntuación: 8 de 10

 

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