#407. El acosador

Era muy joven cuando empecé a experimentar dándome placer con hombres mayores. Hice cosas con muchos por internet antes de dejarme penetrar por primera vez.

Años antes de perder mi virginidad descubrí que quería saber qué se sentía tener un pene en mi culo. Fue mi inocencia y mi miedo lo que me hizo perder mi virginidad hasta los 16, pues de no ser por ese miedo habría perdido mi virginidad a los 12 con un hombre muy guapo con quien tuve sexo virtual cuando todavía existía Windows Messenger.

El tipo de unos 27 años me había invitado varias veces a su casa, pero mi miedo de niño inocente evitó que fuera.

Siempre me ha gustado que me vean, provocar y ser arriesgado. Cuando tenía 13 años descubrí una página que se llama CAM4 donde me gustaba mostrarme desnudo incluida mi cara, disfrutaba pasearme desnudo por mi cuarto y revolcarme en mi cama con mi dedo en lo profundo de mi ano.

Era excitante saber que cientos de tipos me veían, fantaseaban con mis movimientos eróticos y se hacían la paja al verme en las pantallas de sus computadores. Muchos me agregaban a skype todos los días para pedirme shows privados o que me acostara con ellos.

#407 está relacionado con mi pasado y mi adolescencia como modelo webcam. Él me conoce desde que tenía 14. De vez en cuando me escribía en el chat de CAM4, y después en chaturbate, una página similar a CAM4.

Me reconoció por mi cuenta de twitter y me contactó pocos días antes de vernos. Siempre he tenido acosadores, pero considero que #407 era uno que no conoce límites.

#407 es un ingeniero civil de 32 años, blanco, de ojos y pelo negro, cejas pobladas, mide 1.82 y tiene un cuerpo atlético. Me invitó a su casa una noche que estaba arrecho. Fue raro verlo en persona después de 6 años de tener nuestra primera conversación por chat. Me contó que no me había escrito para que nos viéramos en persona antes porque en ese entonces se hubiera sentido como un pedófilo, pero ahora que soy mayor de edad tiene la confianza para pedirme sexo.

Era más lindo y más alto de lo que pensaba. Una preocupación que me da al tener sexo con alguien que tiene mucho interés en conocerme, o con quien llevo mucho tiempo hablando es no cumplir sus expectativas, y tenía ese miedo escondido cuando me vi con él, pues sabía que se había masturbado viéndome en cámara y quería que su experiencia al estar conmigo en persona fuera aún mejor.

Por alguna razón no quiso llevarme a su habitación, sino que me llevó a un cuarto donde sólo había un colchón viejo en el piso y unas cajas de trasteo. Me senté en el colchón esperando a que él diera el próximo paso y lo único que hizo fue quedarse parado mirándome.

“Así que por fin veo al famoso Santiago” dijo con una cara intimidante. Me reí y le dije que no podía creer que después de tantos años nos conociéramos. “Me gustan mucho sus videos donde se lo culean.” Me dijo con la misma cara intimidante mientras se tocaba su entrepierna. Quería que se acercara a mí para morbosearlo, pero siguió parado a los mismos dos metros del colchón donde yo estaba acostado.

“Acércate”, le pedí, pero no lo hizo en ese momento. Con el tiempo descubrí que #407 es alguien a quien le gusta provocar, cualquier petición que hiciera no me sería concedida con facilidad. Se quedó parado provocándome con su verga, se la frotaba y fruncía sus labios de la forma más excitante. Me desnudé como haciendo streaptease, le hice el show que varias veces le hice por cámara y aun así no se acercó hasta que empecé a jugar con mis dedos y mi culo, eso siempre lo volvió loco.

Estaba desnudo, acostado en la cama, con mis piernas abiertas y echándome dedo. #407 no se pudo resistir y se acercó para meter su dedo en mi ano. Todavía tenía toda su ropa puesta y poco a poco fui desabotonando su camisa. Veía su cara de placer mientras me echaba dedo, estoy seguro de que fue algo con lo que fanteaseó muchas veces.

Me hacía gemir en voz baja, el placer era mutuo. Empezó con un dedo hasta que sin darme cuenta, tuve 3 dedos de su mano dentro de mí. De ahí en adelante no pude tolerar más dedos pero de ser por él, me habría hecho fisting en ese colchón.

Finalmente le quité la camisa y sacó sus dedos de mi culo. Se acostó encima de mí para chuparle las tetillas, le fascinaba que se las mordiera duro mientras tocaba su pene. No lograba que se quitara el pantalón por más que lo provocaba para empezar a mamárselo. Sólo se bajó los pantalones hasta que él quiso, muchos minutos después. Se quitó los pantalones despacio, y por fin pude ver su pene. Estaba duro, de largo era promedio, pero sí era bastante grueso. Era encorvado hacia la derecha y tenía el vello púbico largo, lo cual se le veía muy bien.

Se sentó en el colchón y me puse de rodillas para darle una mamada que nunca olvidaría. Le gustaba atragantarme hasta hacerme llorar, por momentos estuve a punto de vomitar, pero he mamado tantos penes que he dominado esta práctica a la perfección, y siempre conozco el instante perfecto para sacar la verga y respirar, antes de volver a metérmela sin dejar que el activo pare de disfrutar.

Tenía lágrimas cayendo por mis ojos, como si hubiera llorado. Se lo mamé hasta que los músculos de mi boca me lo permitieron y no pude más. Caí a punto de desmayarme en colchón, necesitaba respirar y descansar un poco. #407 se preocupó y se disculpó haberme hecho esforzar, pero el sacrificio valió la pena, sé que lo disfrutó mucho.

Acostado en la cama empezó a tocarme todo el cuerpo y eso me hizo sentir excitado de nuevo. Empezó por mis nalgas, luego subió a mi cintura, mi abdomen, mis tetillas hasta llegar a mi cuello. Estábamos besándonos en cucharita con su pene rozando mi ano despacio, luego aumentó la frecuencia y empezó a rozarlo más y más fuerte, hasta que metió la punta y me hizo gemir del placer.

Sólo llegó hasta la punta, y en ese momento se puso el condón para metérmelo. En esa posición me penetró y estaba tan lubricado que no sentí dolor. Puso su mano derecha en mi cintura y me dio verga sin compasión, movía mi cuerpo con el suyo rápidamente de un lado al otro. Me hubiera gustado que estar en una cama porque cuando me dan así de duro, hacen sonar la cama y ese sonido me parece muy arrechante.

Se movió tan rápido que se cansó rápido. Se acostó boca arriba para que lo cabalgara y poder descansar. Su verga estaba a 90 grados de su abdomen, completamente hacia arriba y me inserté centímetro por centímetro hasta que la tuve toda dentro de mí. Empecé de arriba abajo pero #407 me agarró con sus dos manos de la cintura para moverme de adelante hacia atrás, y así lo hice desde ese momento.

“Me encanta tu pene dentro de mí” le dije entre gemidos. Me agarró más fuerte y empezó a moverme más rápido, al mismo ritmo al que me había cogido cuando estábamos en cucharita. Sentía su orgasmo muy cerca, fue cuestión de ir un poco más rápido y gemir un poco más duro para hacerlo venir. Supe que se había venido cuando seguí moviéndome, pero no le vi sentido a seguir haciéndolo.

“Te gustó?”, le pregunté antes de irme. “Lo haces rico”, me respondió. Sólo espero haber estado a la altura de sus expectativas, o tal vez haberlas superado.


Puntuación: 7,5 de 10

 

 

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