#420. El de los labios rosados

El día que estuve con #420 tuve sexo con 6 diferentes, a horas diferentes y lugares diferentes. Ese día consisitió en terminar de tener sexo con uno, vestirme y pedir el uber para ir a la casa del otro, llegar, desnudarme, tener sexo, vestirme, pedir el uber para la casa del otro…

Terminé cansado pero todos con los que me acosté ese día me hicieron pasar un momento delicioso en sus casas. Fueron 5 camas diferentes y un sofá donde me follaron los 6 de ese día.

Debía oler mucho a sexo, existe la posibilidad que #420 lo hubiera notado.  Era alto, delgado, blanco, con barba corta muy prolija, cejas pobladas y unos labios rosados únicos. Nunca antes había visto alguien con unos labios de ese color, eran perfectamente proporcionados y de un color muy lindo.

#420 fue el sexto de ese día. Para ese entonces me sentía cansado, me habían metido 5 penes horas antes y mi cuerpo se sentía físicamente exhausto. Mis piernas me dolían un poco de sostenerlas hacia arriba cuando me follaron en pollo asado y sentía algo de sueño. A pesar de lo cansado que me sentía, quise darle una noche inolvidable.

Sentí un dejavu al entrar a su habitación y sentarme en su cama. Se veía muy arrecho, como si no hubiera tenido sexo en mucho tiemoo. Pude ver en su entrepierna el bulto grande que sobresalía de su pantalón negro.

Se quitó la chaqueta y luego la camisa a rayas que tenía puesta. Dejó al descubierto un pecho delgado pero tonificado, blanco, velludo, que me provocó la necesidad de besar sus tetillas. Le gustó que lo hiciera y me pidió que las mordiera suavemente por un buen tiempo hasta que se acercó para darme un beso corto.

El beso fue continuado por una escena donde nos comimos la boca el uno al otro. Ese beso corto fue el preámbulo de un beso que duraría más de 5 minutos, donde nuestros labios y lenguas podrían haber hecho un hijo debido al grado de excitación con el que lo hicimos.

Saber que tenía esos labios perfectos para mí solo, tocando y entrando en mi boca me tenía con mi verga completamente dura. De haberme empezado a masturbar en ese momento, me habría venido muy rápido.

#420 bajó sus manos y empezó a manosear mis nalgas hasta que las agarró bien duro, sabía que las deseaba con muchas ganas. Me quité el pantalón y luego mis boxers para dejarlo manosear mi culo a su antojo, y sentir sus manos contra mi piel. Ingresó su dedo índice suavemente en mi ano, poco a poco fue yendo más profundo hasta que lo metió completo.

Gemí y pensé: si así se siente su dedo, cómo será su pene. Nos terminamos de desnudar y le pedí que me follara. A #420 le arrechó que le pidiera esto y se puso el condón con afán para penetrarme. Me acosté boca abajo y sentí su verga entrar despacio hasta que la tuve toda dentro. Subí y bajé mi culo lentamente para anunciarle el ritmo que quería que llevara mientras me clavaba. #420 hizo caso y me dio verga como se lo pedí.

Cambiamos de posición y me senté encima de él con su verga dura dentro de mi culo. Empecé despacio mientras me acomodaba, luego me la empece a meter y sacar más rápido, hasta meterla y sacarla por completo de mi ano.

Mientras lo hacía puse mis manos sobre su pecho velludo y me agaché hacia él para besarle las tetillas. Volví a mi posición inicial, erguido y lo cabalgué como perra, a toda velocidad. Me sorprende lo arrecho y veloz que fui después de haber estado con los otros 5 con los que me acosté ese día.

Fue el morbo y la arrechera que me produjo #420, era como si yo no hubiera tenido sexo ese día. Me agarré del borde de la cabecera de la cama y lo cabalgué fuerte, gemí más duro a medida que me ensartaba toda su verga y la volvía a sacar, me sentía como rebotando sobre su pene. Lo mejor de cabalgarlo era sentir sus manos agarrarme y abrirme las nalgas con toda su fuerza mientras besaba mi cuello y mis tetillas.

#420 dejó de agarrar mis nalgas y subió sus manos para agarrarme de de la cadera, cuando me toman de la cadera me pongo más arrecho. Terminamos haciéndolo en 4, con mis pies en el borde de la cama y él parado en el piso inclinado hacia abajo porque era muy alto. Llevabamos más de 15 minutos tirando y me parecía increíble que #420 no se hubiera venido, ya que en varias ocasiones lo sospeché por su mirada y sus gemidos.

Finalmente se vino dentro de mi culo. El condón salió muy pesado de su gigante descarga. Sé que tuvo un orgasmo delicioso por la gran cantidad de semen que depositó en él.

Me contó que no tenía sexo hacía 2 meses y cuando me preguntó hacía cuánto tiempo no tiraba yo, me dio pena decirle que una hora, así que me inventé que no había tenido sexo una semana.


Puntuación: 8 de 10

 

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