#439. El que tenía una voz grave

#439 es un ingeniero indusrial que tiene 29 años, es moreno, mide 1.70 y tiene ojos negros. Tiene una voz muy grave y eso es algo que me encanta en un hombre, de hecho tiene una de las voces más graves que he escuchado en mi vida. Su pantalón negro hacía que su entrepierna se viera muy prominente. Debió ser una cuestión de la tela del pa talón porque no creo que estuviera duro apenas nos saludamos.

Tuve la necesidad de desnudarme primero y quería provocarlo con los movimientos de mi culo. Me quité la ropa sensualmente y quedé completamente desnudo encima de su cama.

Lo vi mientras se bajaba los boxers y pude ver lo grande que lo tenía, eso a su vez hizo que me pusiera parolo. Me moví al borde de la cama, me abrí de piernas y empecé a echarme dedo para provocarlo. Se quitó la camisa y se acercó hacia mí jalándome las piernas hacia él para acercarme más.

Abrió mis nalgas y empezó a besarme el ano mientras jugaba con su lengua de una forma muy excitante. Poco a poco fue entrando su lengua en mi culo hasta que la metió por completo y me hizo gemir de puro placer.

Sacó su lengua y metió su dedo índice poco a poco. Siempre he preferido 1,000 veces que me metan un pene en mi culo que un dedo, pero #439 era de esos pocos que saben echar dedo.

Su dedo dentro de mi culo me hizo respirar fuerte y rápidamente, añadió un dedo más dentro de mi culo, ahora tenía dos dedos dándome placer. Siguió metiéndolos de adentro hacia afuera aumentando la velocidad gradualmente.

“Quiero tu pene dentro!” Grité en medio del placer y de mis gemidos. Su reacción después de mi petición fue como si 1000mg de viagra hubieran hecho efecto en menos de 3 segundos. Se puso rojo y de él emanó una energía muy arrechante y masculina que me ayudó a saber lo que estaba próximo.

Se puso el condón y me abrió las piernas poniendo mis pies sobre sus brazos, ingresó su pene dentro de mi culo con cuidado y lo metió suave de un solo empujón. Había esperado ese momento desde que lo vi. “Más rápido!”, grité porque quería que me diera muy fuerte. Me agarró del cuello y empezó a darme rápido como le pedí. Nuestros corazones latían a mil, estábamos consumidos por lo que llamaría lujuria y pasión al 100.

“Dame verga! Dame así!” Exlamé mientras me follaba para que no bajara el ritmo, estaba disfrutando mucho que me diera de esa manera. Me agarró el pelo con más fuerza y la excitación que tenía en ese momento contrarrestó el dolor que sentía de su mano jalando mi pelo con fuerza.

Nuestras miradas estaban conectadas. Podía ver sus gotas de sudor escurriendo por su frente, la agitación y sus movimientos intensos hicieron que empezara a sudar, lo cual me excitó aún más. Bajó la velocidad y le pregunté qué sucedía. “Estoy que me vengo” me explicó.

Empezó a moverse despacio intentando no venirse, pero no duró más de dos minutos sin hacerlo. Se levantó y botó el condón entre papel higiénido, después volvió a acostarse al lado míp en la cama y me masturbé mirando sus tetillas y recordando el momento cuando metía y sacaba su verga.

Al vestirme casi no encuentro mi cinturón, filamente me di cuenta que estaba debajo de su camisa. Nos reimos después de todo el tiempo que pasé buscándolo y finalmente me acompañó hasta la puerta para despedirme.


Puntuación: 7,5 de 10

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .