#453. El que me folló en su cama y minutos después en el baño

Este diario me ha ayudado mucho a reforzar mi memoria. Me sorprende la cantidad de cosas que puedo recordar sobre cada encuentro que tengo. Con #453 recuerdo vívidamente su habitación, su cara, su cuerpo, y el baño donde tiramos minutos después de haber follado en su cama.

Nos encontramos en la portería de su casa, venía de hacer unas compras en Carulla y le ayudé a cargar unas bolsas hasta su apartamento. Lo acompañé a que se fumara un cigarrillo en la sala y veinte minutos más tarde estábamos revolcándonos en su habitación. Me senté en la cama mientras #453 cerraba la puerta, comenzó a desvestirse. Luego se quitó la camisa, los pantalones y los boxers. Me dio la vuelta y me quitó la ropa. Vi que comenzó a ponerse duro y me desnudé, me acosté en la cama y #453 se sentó encima mío.

Tan pronto como le quité sus boxers, su verga saltó y golpeó mis labios. Empecé a chuparlo y la sentí crecer dentro de mi boca.  Bajé su prepucio y le lamí la cabeza, comencé a chupar un poco más. Tomé descansos para chupar sus bolas mientras frotaba su pene, me detuvo antes de que lo hiciera correr y me preguntó si quería que me clavara, me abrí de piernas mirando hacia arriba sobre la cama.

#453 presionó su verga contra mi culo, y logró meter la cabeza adentro. Agarró mis caderas, y comenzó a follarme duro, rápido y profundo. Nuestras caras estaban de frente. Ver como su musculoso cuerpo estaba bombeando casi 19 centímetros dentro de mí me excitó. Sus pectorales se estaban poniendo rojos por el calor en esa habitación. Había perdido la erección cuando comenzó a penetrarme, pero mi verga se estaba poniendo dura de nuevo al mirarlo. Cuando noté que mi verga crecía, me pasó el lubricante para que pudiera masturbarme mientras me follaba. Estuvimos así durante probablemente diez o quince minutos.

Luego me cargó y me volteó para dejarme sentar sobre él y montar su gran verga. Menos de cinco minutos cabalgándolo moviendo mi culo cual actor porno fueron suficientes para que se viniera. Su cara orgásmica fue la prueba que le di una dosis de puro éxtasis. Dijo que nunca había sentido algo así y según él, mi culo estaba más apretado que cualquier otro culo que haya tenido antes.

Mientras tanto yo estaba más duro que nunca y aún no me había corrido, así que con su pene flácido todavía dentro, me masturbé admirando su lindos pectorales y en segundos estaba chorriando leche en mi abdomen.

Entramos a bañarnos y nos besamos bajo la regadera. El agua cayendo sobre él hizo que el vello de su cuerpo apuntara hacia abajo marcando en su piel. Sus piernas y muslos esculpidos brillaban bajo el agua y sus axilas se volvieron más oscuras cuando se humedecieron. Mientras se lavaba la cabeza con las dos manos, se inclinó hacia mí, tocando mi verga erecta y me dijo que tomara jabón líquido y le aplicara en su cuerpo.

Empecé a enjabonar sus axilas y bajé mis manos por su cuerpo. Primero las puse sobre sus pectorales velludos, luego sus caderas y finalmente más abajo hasta llegar a su pene y bolas. El agua caliente estaba haciendo que sus bolas colgaran muy bajo y las apreté un poco con mis manos enjabonadas. Su verga, que se estaba agrandando estaba resbaladiza por el agua y el jabón. Empecé a jalar su pene de arriba a abajo.

#453 me dio la vuelta y masajeó mis nalgas con jabón. Llevó su mano izquierda a mi culo y puso 3 dedos de su mano derecha en mi boca para que se los lamiera. Siguió masajeando. Empujé mi trasero contra su verga que estaba rozando la entrada de mi ano y #453 insertó la puntica dentro de mí, mientras seguía con sus 3 dedos en mi boca. Estábamos arrechos con nuestros penes duros como la primera vez que follamos, era evidente que los dos queríamos tirar de nuevo.

Salió de la ducha y fue hasta su cuarto por un condón, volvió todo mojado y se lo puso. Me acorraló contra la pared y volvió a penetrarme, el agua cayendo sobre mi culo y su verga facilitó la entrada de su pene en mi ano y me lo metió hasta el fondo rápidamente. Había olvidado lo rico que es tirar bajo el agua, gemí duro sin importar que la ventana del baño estuviera abierta y nos pudieran escuchar sus vecinos. Me resbalaba fácilmente por el agua y tuve que sujetarme al final de sus brazos para no caerme, 5 minutos después de tirar se vino.


Puntuación: 8,5 de 10

 

 

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