#484. El cuarentón de los dos snaucer

Estaba aburrido esperando a que me atendieran y abrí grindr. La foto de perfil de un hombre en pantaloneta de baño en una playa que estaba cerca me llamó la atención. Era blanco, acuerpado, tenía un tatuaje en el brazo derecho, barba corta, gafas de sol y se veía muy sonriente.

Una buena sonrisa me parece algo muy atractivo en un hombre, y #484 se veía muy bien con esa sonrisa. Tenía 38 años pero parecía de menos en la foto, últimamente me llaman mucho la atención los hombres que se acercan a su madurez, he conocido unos muy bien cuidados que están más buenos que uno de 25.

Por la forma como me habló supongo que estaba reventar y necesitaba un culo para saciar su arrechera (calentura o cachondería, hace poco un lector me dio este feedback, pues en Colombia estar “arrecho” no significa lo mismo en otros países). Me excitan los que llevan días, semanas o meses sin tirar y sienten que están a punto de explotar. La única consecuencia es que existe la gran posibilidad de que se vengan rápido, pero al mismo tiempo me pone duro saber que estén a punto de venirse conmigo.

Me envió su ubicación y su dirección. Siempre me ha quedado más fácil seguir la ubicación de la casa del activo, así que me enfoqué en la de él y llegué caminando unos 5 minutos después. Me anuncié y subí a su apartamento. Me recibió un hombre de 1.70 de estatura, aparentaba 38 años o un poco más pero se veía muy bien. Le morboseé el cuerpo y el culo mientras daba órdenes a sus dos perros snaucer que no me molestaran. Me encantan los perros y me hubiera gustado consentirlos un rato antes de follar, pero no quería distraer el momento porque estaba seguro que no íbamos a dilatar nuestro encuentro con “una gaseosa” o “una buena conversación”.

Me invitó a subir al segundo piso de su apartamento dúplex y entré a su cuarto. Enseguida entró #484 y cerró la puerta con seguro. Todo fue rápido, no hubo foreplay, ni caricicas, ni streptease, ni besos. Nos fuimos quitando la ropa y cuando se quitó la camiseta pude ver su lindo cuerpo de gym. Para ser un cuarentón tenía un cuerpo espectacular y acompañado de ese tatuaje sexy en el brazo derecho y su barbita se me hizo agua la boca.

Entendí por qué fuimos al grano tan rápido: por su pene erecto desde antes de bajarse los pantalones, el man llevaba quien sabe cuanto sin follar. Le medía unos 18cm, era gruesa y blanca. Se arrodilló encima de la cama y me puse en 4 para mamárselo. Me tomó de la cabeza y empezó a mover mi cara con su pene para que se lo mamara a su velocidad preferida. Me dio unas cuantas atragantadas con su verga adentro, una sensación de vómito al tocar su glande con lo más profundo de mi garganta y me hizo derramar unas cuantas lágrimas por el esfuerzo al mamar, algo a lo que ya estoy acostumbrado.

Alejó mi cabeza de su verga con sus manos cuando estuvo listo para penetrarme. “Póngase en 4”, me ordenó. Me puse en esta posición y agregó su saliva en mi ano para lubricar y otro poco en la punta de su pene. Me agarré fuerte de las sábanas y cerré los ojos para prepararme al ingreso de su verga. Después de más de 500 penes que me han metido, todavía siento dolor cuando me lo meten. Su verga entró más fácil de lo que me imaginé y después de unos cortos gritos agudos de dolor estaba gimiendo, disfrutando de su pene entrando y saliendo de mi culo.

“Uff, sí, que rico culo” repetía #484 mientras me penetraba. Escuchar su voz masculina y gruesa decirme esas cosas mientras sentía las paredes de mi ano contraerse con su verga me tenía súper duro. Con el tiempo la posición en 4 en la que habíamos comenzado cambió. Ahora estaba acostado boca abajo pero de medio lado, tocando el pecho de #484, gimiendo y admirando su rico cuerpo y su barba de hombre maduro. Al verlo así me dieron ganas que me follara en pollo asado y le pedí que me cogiera en esa posición.

En medio de “maromas” y movimientos extraños para no sacarlo, me cargó y logró acomodarme boca arriba con mis pies sobre sus hombros para culiarme en pollo asado. Lo agarré de la espalda y le pedí que me diera verga, siempre he creído que en esta posición es en la que más aguanto que me den duro, más que cuando estoy en 4.

En ese momento escuché unos ruidos de alguien subiendo las escaleras de madera del apartamento dúplex. “Es una amiga con la que vivo”, me explicó en voz baja. Paró de moverse y me sorprendió que no me pidiera que gimiera más suave, pues aunque el televisor estaba prendido y mis gemidos no alcanzaban el volumen más alto, cualquiera que hubiera subido al segundo piso nos podría haber escuchado. Tal vez su amiga sabe que es gay y se tienen mucha confianza, pero saber que estaba en el cuarto de al lado hizo que disminuyera en gran medida el volumen de mis gemidos.

La llegada de su amiga dejó de ser una distracción para los dos en plena faena cuando se encerró en su cuarto y #484 y yo seguimos en lo nuestro. Nuestras miradas se compenetraron y no dejamos de mirarnos a los ojos desde ese momento. Sentía sus embestidas ricas y fuertes a medida que me penetraba y sentí la necesidad de decirle “dame tu leche”. Fue algo del momento, estaba tan excitado que quería que se corriera dentro de mí, por su mirada sabía que no iba a ser un esfuerzo para él.

Lo que sucedió enseguida superó el momento tan caliente y excitante que llevábamos hasta el momento. Transformó su mirada en una mirada deliciosa de “macho cabrío” que todavía recuerdo. Unos empujones más dentro de mi culo y exclamó “TOME!!”. Cada letra, cada sílaba la dijo mientras se descargaba dentro de mí, al unísono de su orgasmo y el éxtasis. Sus movimientos fueron mucho más intensos y fuertes, gemí más duro en ese momento, no me importó que su roommate nos escuchara.

Después de venirse descansó 30 segundos dentro de mi culo, sacó su pene y fue al baño a limpiarse. Cuando volvió me masturbé besando sus tetillas. Me vestí y al salir de su cuarto, #484 se percató que su compañera no estuviera rondando por el apartamento, bajamos en silencio y me despidió a la entrada con un apretón de manos.


Puntuación: 10 de 10

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .