#498. El militar vergón

Desde que era niño recuerdo haber sido criado de forma organizada. Mi mamá siempre escribía listas para todo: lista para hacer mercado, lista de los invitados a los cumpleaños, lista de teléfonos, listas de obligaciones, etc.

Me gustaba las listas que hacía, veía que la ayudaba a organizarse y llevar un control de las cosas. Ella nunca me inculcó hacer listas para nada, pues qué lista necesitaría llevar un niño de primaria? A medida que fui creciendo noté la importancia de anotar las cosas, desde las tareas que debía hacer para que no se me olvidaran, posteriormente las notas que había sacado en mis exámenes para saber cuánto debía sacar en el próximo para no perder la materia, después cuando empezaron a transmitir protagonistas de novela, creaba listas en los cara-cara con los nombres de los participantes para saber cuántos votos llevaba cada uno y saber de antemano al conteo de Andrea Serna quién podría ser el amenazado por convivencia y así fui creando listas para las cosas que necesitaba recordar.

Las listas siempre me ayudaron a mantener un control de las cosas, pero más me ayudaban a recordar información que mi memoria no sería capaz de retener. La mente humana está muy limitada por su memoria, y simplemente con anotar las cosas la vida puede ser mucho más fácil.

Creo que por esto empecé a llevar una lista en Excel de todos los hombres con los que me acostaba, cuando llevaba más de veinte hice un reconteo mental con los que había estado y aunque recordé a cada uno, tuve problemas y me demoré bastante. En ese momento tomé la decisión de escribir una lista con sus descripciones, de forma que nunca olvidara a ninguno. Sabía que era peligroso tenerla escrita y afortunadamente nací después que se inventaron Excel, así que me senté en el computador y empecé a escribir una descripción de cada uno, sólo me sabía el nombre de uno, pero los nombres nunca han sido prioridad para mí. Cuántos Jorges, Danieles, Andrés, Felipes, Juanes, Camilos, Alejandros, Carlos, etc, han pasado por mi cuerpo? Aún si les pidiera sus dos apellidos, no habría forma de acordarme de ninguno.

Hay unos #personajes que son más fáciles de guardar en mi lista, y #498 fue uno de ellos definitivamente. Cada cuánto uno culea con un militar? Al menos en mi caso, no es muy seguido.

Lo contacté por grindr, tenía puesto su uniforme de militar en su foto de perfil y eso llamó mi atención inmediatamente. Le escribí e intercambiamos fotos. Era moreno, medía 1.85, de cara ovalada, nariz varonil y se veía muy sexy en su uniforme de militar.

Su interés en mí fue mayor que el que me esperaba, pero me desanimó un poco leer que en su perfil decía “no sexo”. Si sólo quería tirar con él, tal vez nuestra conversación sería corta y nunca haríamos nada, pero al fin y al cabo es activo, hombre, y muchos de los que dicen no buscar sexo en grindr a veces no logran resistirse a la tentación. #498 fue uno de ellos, después de enviarle fotos de mi culo y cara me dijo que tenía sitio pero me contó que no podía ese día porque su mamá estaba de visita. Me dio su whatsapp y quedamos en vernos la semana siguiente.

Tenía muchas ganas de llevarme al militar a la cama y nos vimos el siguiente lunes a las 7 de la noche en su apartamento. Me recibió recién bañado en pijama, eso fue toda una decepción porque esperaba verlo en su uniforme de militar. Era más alto de lo que me imaginaba y aparentaba 28 años, me pareció muy amable y sonriente desde el principio, me inspiró confianza inmediatamente.

Estábamos a punto de dar inicio a nuestro momento y le dije al oído lo mucho que me excitaba saber que era militar y que mi fantasía era hacerlo con un militar con su uniforme de militar puesto. #498 es tan noble que me hizo caso y se puso el uniforme, aunque me dijo que no le agradaba la idea de ponerse de nuevo el uniforme sudado que había usado durante todo el día.

Uniforme militar y sudado?, eso no me podría excitar más. Me puse duro con sólo escuchar esto. #498 agarró su uniforme que había puesto en una canasta de ropa sucia y entró al baño, cuando salió tenía puesto su pantalón y chaqueta con estampado militar y su camiseta verde del uniforme. Salió directamente a ponerse sus botas grandes militares, verlo meter sus pies en las botas negras y amarrarse los cordones me dio un morbo increíble.

Cuando terminó nos dimos un beso largo que duró varios minutos. Lo agarré de la nuca mientras exploraba su boca y su lengua, podía sentir el olor a sudor que expedía su uniforme y eso me puso más duro. Me quité toda mi ropa mientras #489 seguía vestido con su uniforme verde, siempre me ha excitado tener sexo desnudo mientras el activo tiene ropa, y qué más rico que el activo esté vestido con su uniforme militar.

Me dijo que quería chuparme el ano y me acosté para que lo hiciera. Succionaba mi culo y podía ver en sus ojos lo mucho que le gustaba meter su lengua dentro de mi ano. Exploró mi culo por completo con su boca, me echó saliva y me besó el ano por muchos minutos que se me hicieron una eternidad, debió ser porque no podía esperar a que me lo metiera.

Finalmente terminó la sesión de rimming y llegó la hora de la mamada. Reconozco que por mi experiencia, la altura de un hombre y su contextura corporal es independiente al tamaño de su amigo, he conocido hombres muy grandes con penes pequeños y hombres bajitos con penes grandes. En el caso de #489, su pene era proporcional a su estatura y su contextura, tenía una verga gigante y gruesa.

Me excitó ver lo grande que la tenía pero al mismo tiempo me dieron nervios porque sabía que iba a doler, y mucho. Se lo mamé pero su verga era tan grande que no me la podía meter toda en la boca. Le gustaba que me la metiera toda hasta el fondo y atragantarme con ella, hice lo mejor que pude con semejante vergota y puse en práctica mis habilidades de mamador.

No soy de polvos ni muy largos ni muy cortos, pero sentí que duramos mucho más tiempo que el promedio. Así como me chupó el culo por mucho más tiempo que los demás, se lo mamé por mucho más tiempo que al promedio. Tenía miedo por el momento en el que me penetrara por primera vez, sólo esperaba que no doliera mucho.

Me pidió que me pusiera en 4 y se puso el condón. Me agarré fuerte de las sábanas para aguantar el dolor y esperé a que su pene ingresara facilmente por mi ano. Cerré los ojos y di unos gritos cortos mientras su pene entraba, era tan grande y grueso que debimos hacer varios intentos para que ingresara todo hasta el fondo. Una vez lo sentí todo dentro intenté relajarme y respirar profundo, #498 empezó a moverse cada vez más rápido, pronto la posición en 4 en la que habíamos empezado se transformó: la presión de su pene hizo que cayera acostado sobre la cama y #498 tuvo que acostarse encima para poder seguirme cogiendo.

Minutos después de follar en esa posición me volteé de lado. Ya no estaba acostado boca abajo con #498 encima mío, sino que estaba acostado en posición fetal mientras él estaba de rodillas con sus manos sobre mis nalgas dándome duro.

Para ese entonces ya me sentía cómodo con su verga y la estaba disfrutando, me encantaban sus movimientos rápidos y con fuerza, me hacían sentir que un militar de verdad me estaba comiendo.

Empecé a sentir su sudor en su pecho a medida que pasaba mis manos por sus tetillas y su abdomen. Sin sacar su pene cambiamos de posición y me acosté boca arriba para que me cogiera en pollo asado.

A pesar de que llevábamos muchos minutos culiando y que #498 debía estar demasiado cansado por sus rápidos y agresivos movimientos, nunca dejó de moverse como lo hacía desde el principio. Admiro todo el tiempo que logró darme verga con esa actitud, vi en el sudor que emanaba de su pecho y su frente el fruto de sus movimientos y de su placer, sabía que la estaba pasando muy bien conmigo y por eso seguía dándome verga de esa manera rápida y ruda durante todo ese tiempo.

La presión de su pene entrando y saliendo de mi culo por tantos minutos hizo que mi culo se cansara y me empezó a doler un poco, pero #498 estaba disfrutando conmigo y no quería interrumpir su momento. Nuestra sesión de sexo terminó varios minutos después, #498 estaba empapado de sudor, lo cual me excitó mucho, sacó su pene de mi culo, se quitó el condón y nos masturbamos al mismo tiempo.

Se vino a chorros sobre mi pecho y me viene poco tiempo después de ver su leche sobre mí. Estábamos exhaustos y ya era tarde, pero nos quedamos hablando por más de una hora en su cama. Me vestí y me fui.


Puntuación: 10 de 10

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