#514. El profesor psicólogo de universidad

#514 es un seguidor de twitter venezolano que me contactó para tener sexo conmigo. Su foto de perfil mostraba un hombre que rondaba los 30 años, era blanco, delgado, de pelo muy corto y cara ovalada.

Se veía muy bien e intercambiamos fotos. Era guapo y al ver sus fotos de cara me dieron ganas de tenerlo en mi cama. La buena noticia era que #514 tenía sitio, sólo debíamos cuadrar nuestros tiempos. Una semana después nos vimos, me recogió a dos cuadras de donde vive porque no quería que me perdiera. Llegó y nos saludamos, medía 1.80, tenía barba corta y un acento venezolano sutil. Llevaba puesto un jean y un saco de capota azul rey. Apenas lo vi me imaginé a los dos estando en la cama gimiendo y rozando nuestros cuerpos.

Caminando hacia su casa me contó que es profesor de psicología en una universidad, cuando le pregunté en dónde trabaja me preguntó en qué universidad estudio y cuando le respondí me dio la impresión que se puso nervioso, como si tal vez fuera profesor de mi universidad, aunque nunca lo he visto. Me aclaró que no es profesor de mi universidad pero no me dio el nombre donde trabaja, aún no estoy seguro de su respuesta. También me contó que decidió escribirme porque en pocos días se iba de vacaciones por un mes a visitar a su mamá en Venezuela.

Llegamos a su edificio, abrió la puerta y entramos a su aparta-estudio, es perfecto para un soltero. Contaba con todo lo necesario: comedor, escritorio, baño y cama, todo sin necesidad de dar más de 4 pasos para llegar a cualquier lado. Lo primero que vi fue la cama donde íbamos a tirar. Estaba tendida y el cubrelecho era de una tela delgada a cuadros azul y rojo, pronto ese cubrelecho terminaría sobre el suelo cuando #514 me hiciera suyo. Tuve que pedirle prestado el baño para orinar apenas llegamos. Noté su cuchilla de afeitar y sus cosas de aseo personal, por alguna razón eso me dio morbo.

Salí del baño y me pidió que me pusiera cómodo, me senté en su cama esperando a que #514 se desocupara, tuvo que hacer algunas cosas pero eso no tomó mucho tiempo. Estaba muy excitado, #514 me tenía arrecho. Por fin se sentó al lado mío y me dio un beso, el beso que inicialmente iba a ser corto duró mucho tiempo, lo agarré del cuello y exploré con mi lengua todo el interior de su boca.

Sé levantó de la cama y vi como se quitó cada prenda, empezó con su saco azul, la camiseta que llevaba debajo, su cinturón, su jean y finalmente los bóxers. Todo eso lo vi acostado en su cama, #514 me dio un streptease muy sexy que alimentó aún más mi morbo por estar con el profesor de universidad. Su cuerpo era delgado, blanco y atractivo. Tenía puesto una cadena con un Cristo, siempre me excita tirar con un hombre que lleve una cadena, me encanta ver cuando se mueve como un péndulo a medida que el activo mete y saca su pene.

Le ayudé a ponerse duro con una buena mamada que le di antes de penetrarme. Su pene era largo pero un poco delgado para su longitud. #514 me parecía lindo, quería ver su cara mientras tirábamos. Se puso un condón y aplicó lubricante en la punta de su miembro y mi ano. Me acosté con mi cara mirando hacia él y abrí mis piernas, #514 se acomodó al frente mío de rodillas y lo metió. No sentí dolor, lo sentí todo dentro de mí rápidamente y se empezó a mover hacia adentro y hacia atrás.

#514 bajó su cuerpo y nuestros pechos se empezaron a tocar, abracé su cintura con mis pies y me empezó a coger a un ritmo rápido, puso su cara sobre mi cuello y la moví con mis manos para darle un beso. Sus besos eran unos de los más ricos que me han dado mientras me cogen, eran cortos y me dejaban con ganas de más. Volvió a subir su pecho para continuar metiendo y sacando su verga. Puso las dos palmas de sus manos sobre mi abdomen, podía ver como su cadena se movía a la misma velocidad de sus empujones, luego puso sus manos en mi cintura y aumentó la velocidad.

Sus manos pasaron por todo mi cuerpo a partir de ese momento, me tocaba el pecho, mi cintura, luego bajó su cuerpo y se acercó hacia mí mientras se sostenía con sus manos sobre la cama, después puso sus palmas sobre mis rodillas, otra vez sobre la cama, sobre mi pecho…mis gemidos eran intensos, así como la forma como me cogía.

Cambiamos de posición a estar en 4, era la posición en la que #514 estaba esperando follarme. Me lo insertó de nuevo hasta el fondo, y a medida que pasaba el tiempo me lo hizo con la misma velocidad que me lo hizo como cuando yo estaba acostado boca arriba con mis piernas abiertas y él arrodillado al frente.

Volteé mi cara hacia él para que me diera otro beso, me dio uno corto como siempre, pero suriciente. Con el tiempo empezó a moverse más despacio, no estoy seguro si era porque estaba a punto de venirse o porque estaba cansado. Por eso empecé a moverme más rápido mientras #514 me agarraba de la cintura sutilmente, parecía que él mismo esperaba que yo me moviera más rápido para seguir dándole placer.

Me dio dos palmadas en mis nalgas, lo cual me motivó más para seguir moviéndome. Bajó su cuerpo, dejó de tener sus manos a los dos lados de mi cintura y apoyó sus dos puños sobre la cama, sentí su pecho rozar mi espalda. Me dio un beso en el cuello y volvió a empujar su verga hacia adentro y afuera, el #514 que conocí estaba de vuelta dando empujones fuertes para culiarme como se debe.

“Estoy que me vengo”, susurró en un tono cansado mientras bajaba el ritmo de nuevo. “No te vienes?”, me preguntó. “Después de ti”, le respondí. Sentí el Cristo de su cadena golpear sobre mi espalda, su respiración empezó a aumentar, era una respiración que se confundía con un gemido, pudo haber sido las dos cosas perfectamente. Dejó de tener su cuerpo apoyado sobre mí y levantó su pecho, sus gemidos aumentaron así como la velocidad a la que me estaba cogiendo, hasta que gritó: “me voy a venir!”. Dio unos cuantos gemidos más y empezó a ir más despacio. Hice venirse al profesor lindo y aunque no había podido ver su cara de placer al momento de su orgasmo, fue suficiente con escuchar sus gemidos.

Y como lo prometido es deuda, después que volvió del baño donde botó el condón usado me masturbé mientras besaba sus tetillas y recordaba lo rico que habíamos hecho en su cama. “Te gustaría que nos volviéramos a ver?”, me preguntó mientras me vestía para irme. “Te gustaría volver a invitarme?”, le pregunté, y enseguida me respondió: “me encantaría”. A pesar de esto nos hemos vuelto a ver y perdí su contacto.


Puntuación: 10 de 10

Un comentario sobre “#514. El profesor psicólogo de universidad

  1. Eso es lo que más te gusta que te aya pasado pero no te preocupes por eso en la vida nada es eterno para todos y a ti te toco gozar y luego sufrir eso es lo más importante que te aya pasado pero acuérdate Qui nada es eterno 😥

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