#516. El primo lejano de Sebastián Yatra

Me arrodillé frente a él, con las manos juntas como en oración, aunque en lugar de una biblia entre ellas, estaba su hermosa herramienta palpitante; y su cuerpo desnudo, tendido boca arriba sobre la cama delante de mí.

Habíamos estado tomando toda la noche, me siento orgulloso de recordar todo. En ocasiones he perdido la memoria después de empezar a tomar con alguien; y no es una sensación agradable no poder recordar lo que hice la noche anterior. Me pagó el uber hasta su casa y de vuelta a la mía, aprecio su generosidad y su interés por conocerme. También tenía meses con ganas de conocer a #516, el hombre con voz sexy con quien había hablado en varias ocasiones por whatsapp, además era lindo, tiene un “aire” a Sebastián Yatra. Tiene las mismas facciones, mismo peinado, mismo acento y misma contextura.

Recuerdo que habíamos tirado en pollo asado, el alcohol hizo de lubricante, no porque me hubiera aplicado cerveza en mi ano, sino porque cuando estoy tomado un pene entra más fácil. A diferencia de mis otros encuentros, la culiada no fue la mejor parte, sino la mamada que le di.

Mientras acariciaba su verga miraba su rostro casi en la oscuridad. Tenía los ojos cerrados y la expresión de su rostro era de placer genuino. No pude resistir la tentación. Había visto fotos de su pene muchas veces. Me incliné hacia delante y puse mis labios alrededor de la cabeza de su verga rosada en la punta.

Gimió otra vez cuando probé su pre-cum cálido y salado, resbaladizo y suave. Me encantó. #516 estaba allí, silenciosamente suspirando y murmurando obscenidades en voz baja. “Eso puta” “así se lo haces todos?” “Qué rica zorra”, me decía. Eso solo me excitó aún más. Mi propia verga estaba goteando pre-cum. Le acaricié las pelotas suavemente y descubrí que eso lo excitaba aún más. Se retorció y sus piernas se separaron, mientras mis dedos exploraban sus genitales.

Con mis labios fuertemente apretando su pene erecto y moviéndome de arriba a abajo lo escuché murmurar entre la oscuridad:

“Eso, así, no pare, ya estoy cerca” me dijo y así lo hice.

Sin previo aviso, su herramienta se convulsionó en mis manos y probé su semen caliente y espeso, llenando mi boca y desbordándose por mis labios. Mientras tanto su verga latía en mi mano. Había hecho eso tantas veces, pero rara vez me trago el semen de alguien, no me atreví a tragar su semen tampoco; así que escupí en mi mano lo que quedaba en mi boca y comencé a tratar de limpiar el desastre.

Mientras tanto, #516 yacía allí, jadeando y conteniendo el aliento, su verga erecta se convertía en un pene dormido otra vez.

“Dios mío”, finalmente suspiró, “¡No esperaba que hicieras eso! Lo mamas delicioso!” Exclamó.

Su semen se empezó a secar en mi boca y mi cuerpo pero no quería limpiarme todavía, era la prueba de una buena noche. Nos volvimos a acostar en su cama y nos acostamos en cucharita. Media hora después me desperté y me vestí, fue en ese momento que me di cuenta de lo tarde que era, y a través de una combinación de miedo y emoción, que había llegado involuntariamente en pijama hasta su apartamento.

El lugar era un desastre, había condones botados por todo lado y latas de cerveza regadas por toda la habitación. Me sentí un poco disgustado conmigo mismo, pero satisfecho al mismo tiempo. Silenciosamente me arrastré al baño para deshacerme de las pruebas de condón de nuestro libertinaje y me limpié el semen antes de tirar de la cadena para botar los condones usados y escabullirme de vuelta a la cama.

Cuando volví a la cama, #516 estaba recostado de espaldas a mí. No sabía si seguía dormido, cuando me acosté junto a él, se volteó hacia mí y murmuró:

“Quieres volver algún día?”

“Por supuesto que sí”, le respondí.

Después de unos momentos de pausa, me dijo: “fue muy bueno”.

Entonces, todavía acostado de lado y de espaldas a mí, estiró la mano y tomó mi muñeca con una mano y suavemente puso mi brazo alrededor de él y lo apretó contra su pecho.

Ese pequeño gesto de afecto me demostró que quería volver a verme, nos quedamos dormidos, con mi brazo envuelto alrededor de su cálido cuerpo. 


Puntuación: 7,5 de 10

2 comentarios sobre “#516. El primo lejano de Sebastián Yatra

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