5 días de puto en México

Me estoy recuperando del cansancio que sentía, nunca antes había dormido y comido tan mal como lo hice en México. Y por comer mal no me refiero a comer comida grasosa o poco saludable, sino porque descuidé mis necesidades fisiológicas como comer o dormir por tener encuentros sexuales. Viví cosas inolvidables que nunca me imaginé hacer: tuve sexo con un trabajador del hotel donde me quedé, cogí con casados, mamé vergas en la estación del metro de Ciudad de México y hasta me cogieron dos hombres en un vagón del metro.

Días antes de volver a Colombia sentí los ojos irritados y resecos por la falta de sueño, me sentía muy cansado, había dormido poco y me habían metido muchas más vergas de las que estoy acostumbrado, pero todo valió la pena. Sentirme deseado como me hicieron sentir los mexicanos fue una experiencia increíble, además me encanta la gente de este país por lo amables y hospitalarios que son.

“Disculpa mis ojos rojos y parpadeantes, pero he dormido muy mal” le dije a un fan de twitter con el que me acosté un día antes de mi vuelo a Bogotá. No podía ocultar mi cara de cansancio, le conté que no había almorzado porque me la había pasado teniendo sexo todo el día, y ya eran casi las 7 de la noche. Se ofreció a acompañarme para comer después de tener sexo, y aunque eso significaba posponer mi siguiente encuentro sexual, me llamó la atención la idea de comer acompañado, pues siempre lo había hecho sólo.

Tal vez si él no me hubiera dicho que fuéramos a comer juntos, creo que no habría comido nada más ese día. Fuimos a mi restaurante favorito: “la casa de Toño”. Esta cadena de restaurantes me la recomendó un conductor de Uber y desde que fui la primera vez, siempre lo busqué para comer allí, me encantó el lugar, el servicio y la comida, ojalá hubiera uno en Bogotá.

Quise volver a México desde que fui el año pasado. Cuando anuncié mi viaje en twitter a este país la semana pasada recibí miles de mensajes de seguidores que querían cogerme, lo cual me encantó; pero la cantidad de mensajes que recibí fue abrumadora y a pesar que no pude responderle a todos, intenté responderle a la mayoría. Pensé en rentar un apartamento en airbnb para hacer un gangbang pero no estaba seguro si los porteros iban a dejar entrar tanta gente, así que decidí “ir a la fija” y optar por un hotel como lo hice en Ciudad de Panamá donde recibí muchas vergas en el hotel donde me hospedé.

Pensé en una estrategia para poder entrar la mayor cantidad de hombres a mi habitación sin que me pusieran problema, así que decidí reservar en un hotel diferente todas las noches de mi estadía en Ciudad de México y Guadalajara.

Al estar en un hotel diferente cada día, la entrada de muchos hombres a mi habitación no sería tan evidente si me quedara en el mismo hotel por 2 o 3 días. Prefería recibirlos en el lobby y de ahí subir con ellos hasta mi habitación, como usualmente hacen los extranjeros que me reciben en sus hoteles cuando vienen a Bogotá. Después de todo, qué hotel decente quisiera detener a su huésped y molestarlo por recibir una simple visita? Afortunadamente nunca tuve problemas por subir tantos hombres a mi habitación, pero sí recibí miradas incómodas por hacerlo. Me pregunto qué pensarían los trabajadores del hotel sobre mí, pero sobre todo las señoras que limpiaban las habitaciones al ver la cantidad de cajas y condones usados en el bote (caneca) del baño, aunque siempre intentaba cubrirlos con papel higiénico.

Hay que entrar con un sentimiento de seguridad y confianza con el invitado al hotel, sin dudar ni mirar hacia la recepción. Una conversación fluida con el invitado desde la entrada del lobby hasta el ascensor o escaleras caminando relativamente rápido es suficiente para poder hacerlo repetidas veces en el día con hombres diferentes y evitar cualquier problema.

En ocasiones, estando en la cama con alguien tuve que decirle que no nos podíamos demorar mucho porque el siguiente estaba por llegar, y me siento mal por haber hecho esto pero el tiempo era apretado y tampoco quería hacer esperar al siguiente. Sin embargo, siempre me aseguraba de que cada uno con el que me acostaba disfrutara suficiente tiempo conmigo.

Agradezco las intenciones de algunos con los que estuve de ser mis guías turísticos y acompañarme a conocer lugares de la ciudad. “Y qué planes tienes? A qué se debe tu visita? Qué lugares has conocido o quieres visitar?” Me preguntaban antes o después de coger. En realidad ya había ido a lugares turísticos de CDMX la primera vez que fui, visité el Ángel, el castillo de Chapultepec, la casa de Frida Calo, Reforma, Coyoacán, el Palacio de Bellas artes, la basílica de la Virgen de Guadalupe, el zócalo y el centro histórico. Debía escoger entre conocer más la ciudad o tener vergas en mi culo, y como el tiempo era corto y ya había visitado varios lugares turísticos de la ciudad opté porque me metieran más vergas.

En Guadalajara, como era la primera vez que iba a esta ciudad le dediqué más tiempo al turismo que en Ciudad de México. Un fan de twitter mexicano que ha venido a Colombia me recogió una mañana en el hotel, tomamos tequila y me dio un Tour por la ciudad en su carro antes de culiar, es uno de los mexicanos más amables que he conocido. Me encantó Guadalajara y los tapatíos (gentilicio de los que son de Guadalajara). Aprendí muchas palabras mexicanas: regio (gentilicio de los que son Monterrey), chilango (gentilicio de los que son de Ciudad de México), güero (así se le dice a los de piel blanca), prieto (término despectivo para los negros), chacal y mayate (hombres “nacos” (ñeros) masculinos con buen cuerpo).

Guadalajara me recuerda a Ciudad de Panamá, donde siento que pude haber conocido mucho más de no ser por haber tenido tantos encuentros sexuales. En Ciudad de Panamá no salí del hotel donde me hospedé durante los 3 días que estuve por tener sexo con varios hombres, hasta el día de mi vuelo antes de volver a Bogotá, donde caí en cuenta que no había conocido nada de la ciudad y decidí salir del hotel para conocer el canal de Panamá.

Encontré cosas particulares de los mexicanos. No usan casi el término versátil como en Colombia, sino “inter”. Además, en lugar de decir “listo” o “dale” para todo dicen “va”. Usan abreviaciones para las ciudades principales: gdl: Guadalajara, Monterrey: Mty, Ciudad de México: CDMX. Me contaron que al norte del país hay más güeros (blancos) y al sur tienden a ser más morenos. Me gustó mucho que la gran mayoría practica el sexo seguro, llevan condones con ellos, y si no tienen, preguntan si uno tiene antes de salir al lugar del encuentro. Son más vergones de lo que me imaginaba. Me pareció curioso que no tienden a rasurarse el vello púbico, lo cual me parece muy sexy, y sudan mucho a lo hora de tener sexo, eso también me encanta porque sugiere que estaban disfrutando mucho conmigo, a veces debía pasarles una toalla mientras me cogían para que se secaran el sudor de la cara y el pecho.

Lo que más me sorprendió fue los “metreros” (los que “fajan” (tienen morbo) o tienen sexo en el metro). Desde antes de llegar al país tenía la fantasía de hacerlo en el metro porque sé que muchos lo hacen, y admito que para mí fue todo un Shock cultural a tal punto que a medida que me acercaba al fondo de la estación no podía creer lo que mis ojos veían: una gran cantidad de hombres buscando tener una experiencia sexual allí mismo. Pero lo que más me sorprendió es que al parecer la mayoría de los chilangos, tanto hombres heteros como mujeres saben que esto sucede allí, y lo aceptan. Hablo desde mi experiencia y mi opinión, tal vez muchos no estén de acuerdo, pero no me imagino una situación similiar en el Transmilenio, nuestro sistema de transporte masivo en la capital.

Esto no es más que una prueba que hay mucho más miedo en Colombia a tener sexo en lugares públicos que en México, y también lo digo porque al hablar con mexicanos sobre el tema me di cuenta de la gran libertad que sienten y poco miedo a las autoridades al momento de hacer cruising. No sé si esto se deba a que las autoridades colombianas castigan más duro el sexo entre homosexuales en lugares públicos, además el último código de policía de Bogotá contempla multas y capturas para los que encuentren practicando este “delito”. Esto también me confirmó lo rezagados que estamos en Colombia respecto a la tolerancia hacia la comunidad LGBT. Espero poder inspirar a los colombianos con algo de la libertad que siento respecto a mi vida sexual.

Me encantó conocer a muchos de mis seguidores mexicanos, sin duda mi estadía en México fue una experiencia inolvidable que perdurará en mi mente para siempre. No sólo por las ricas culiadas que me dieron, sino por las pláticas que tuvimos desnudos en la cama después de una buena cogida y lo bien que me hicieron pasar en su país. Si hay algo de lo que estoy seguro es que debo volver, y quiero visitar lugares que no visité como Puebla, Monterrey, Cancún, Morelos, Cuernavaca, entre otros.

6 comentarios sobre “5 días de puto en México

  1. Me quedo con tus bonitas palabras. Te escribí en el DM para pedirte que vinieras a Mérida. Igual es un lugar hermoso que te gustará.
    De lo que puedo aportar a tu escrito es que al vagón del metro le llaman la Cajita Felíz. Como el combo para niños de McDonalls.
    Suerte en tu regreso, pronta recuperación y pronto regreso a México.

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  2. Me encantan tus historias me siento leyendo y me perdonan si esto lo lee alguna persona muy culta ,un escrito por García Márquez.es claro preciso ni más ni Menos . Tu estilo y forma de vida no tiene ni medio parecido al de otra persona , eres único eres nuestro eres Colombiano,para mí esto es arte es sensualidad es sexualidad .me elevó, trasciendo mientras leo tus escritos .Dios te proteja mi Santiago

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    1. Por favor!!!! Tenga un poco más de respeto por Gabriel García, además cualquier persona puede coger, no crea que él es “único” en la forma de follar, con todo el tipo que vea.
      Aclaro, no es la única persona que coge, no hagan creerlo que es especial, sólo porque coge más de 1 vez al día.

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  3. Me parece una total estupidez pretender inspirar el sexo en medios masivos de transporte. Santi escribe muy chevere y es placentero leerlo pero me sorprende que a pesar de parecer inteligente no tenga deseos de salir de su adicción cuando esta mas que comprobado que le hacen daño a su salud hasta el punto de ni dormir, ni comer, por estar culeando, asi le pasa al drogadicto o al alcoholico.

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