#538 – #539. Trío con la pareja de comerciantes

Nunca fui fan de los tríos porque mi primer trío fue un fracaso, terminé aceptando el trío porque el que me gustaba quería uno. Resulta que el que me gustaba ya conocía al otro desde hacía mucho tiempo y al parecer tenían una relación abierta, además era evidente que se gustaban mucho. Me sentí como un intruso y me fui decepcionado.

Desde entonces fui muy reacio a tener tríos, y me he topado con unos que pareciera que es lo único que quisieran hacer. Los que me han dicho “Consíguete uno para trío” (como algunos han tenido el descaro) han sido ignorados para siempre, no me interesa ni tengo la paciencia para eso, por esto los tríos que he tenido es porque nunca he debido buscar al tercero. Pero no todas las experiencias han sido malas.

Llegué al edificio donde viven #538 y #539, una pareja que me invitó una tarde para un trío. El lugar se veía inseguro y afortunadamente #538 abrió la puerta rápidamente. Medía 1,65, era blanco y aparentaba 32 años. La construcción era bastante vieja, definitivamente es uno de los lugares menos agradables que he visitado. Subimos 5 pisos caminando y llegamos al apartamento, la puerta estaba abierta. El lugar era tan viejo como el mismo edificio, había un armario grande con un espejo en la sala, seguí a #538 hasta su cuarto, el único lugar donde había una luz prendida.

Allí estaba #539 acostado en la cama sobre la cobija con estampado de león viendo televisión, me saludó desde allí y me pidió que me sentara. #539 me pareció más guapo que #538, era moreno, alto, tenía unas facciones más masculinas y aparentaba la misma edad que #538. Los dos tenían puesta su pijama y me contaron que tienen en un local cerca de allí. “Está nervioso?”, me preguntó #538. Sí estaba nervioso, y mucho. Siempre me siento así en los tríos desde que empecé a tener experiencias negativas. Una de ellas fue en Medellín donde una inesperada visita convirtió lo que inicialmente iba a ser un trío en un cuarteto. El susto lo tuvimos con un amigo cuando el cuarto personaje, muy sospechoso timbró la puerta, pues no lo esperábamos. Otra experiencia negativa sucedió en un trío donde me sentí violado.

Busqué hablar con #538 y #539 primero para generar confianza, estaba temblando, mis nervios no se calmaron hasta minutos después de hablar con ellos. He descubierto que me dan nervios los tríos, sobre todo los tríos donde los dos activos son dominantes. Me adelanto a un relato que no he escrito, pero hace poco tuve un trío donde a pesar que me estaban haciendo sentir muy deseado, me tenían acorralado con sus manos encima mío manoseándome con fuerza, sin poder moverme diciéndome “perra rica” y “puta”, tratándome como si fuera algo que no ve ni siente. Cómo explicarlo, es difícil volver palabras ese momento, pero si pudiera hacerme entener, describiría la situación como dos seres encarnizados con mi cuerpo, cegados. La sensación fue demasiado rara. Debía sentirme excitado o asustado? Tuve que pedirles que pararan por un momento, pues recordé una experiencia de un trío donde me sentí violado.

#538 y #539 me invitaron a acostarme en medio de los dos. Cuando estuve en el medio no sabía a qué lado mirar, así que me volteé con mi cuerpo hacia abajo y dejé que alguno me manoseara. Empecé a sentir una mano en mis nalgas y luego la otra, giré la cabeza y los dos estaban tocándome, luego me volteé hacia arriba y lancé mis manos hacia sus dos paquetes los cuales palpé por unos segundos. El primero en tomar la iniciativa fue #538, quien se levantó, se arrodilló al frente mío y se bajó la cremallera. No lo tenía duro todavía, de hecho lo tenía muy pequeño, y era mi labor ponerlo grande.

Me acomodé en 4, listo para mamar la verga de #538. Tomé su pequeño miembro con mi mano y lo metí a mi boca. Se sintió tan flácido por dentro, tan pequeño, quería sentir una verga dura tocar mi lengua. Me demoré un poco para ponérsela erecta pero finalmente lo logré. #538 lanzó su brazo hacia mis nalgas y las empecé a mover de forma sexy para provocarlos.

“Quién quiere primero?”, pregunté mirando a los dos para saber quién quería ser el primero en culiarme. #538, quien había sido el más participativo y el que había tomado la iniciativa en todo se hizo detrás mío en posición para cogerme en 4. Por el otro lado, #539 se puso de pie en el borde de la cama con su pene hacia mi cara, lo tenía bien duro. De hecho, #539 no solo era más guapo que #538, sino que tenía una verga más grande.

Me sentía cómodo, los nervios habían desaparecido y por fin la estaba pasando bien en un trío. #538 se puso el condón y me penetró, su pene entró fácilmente, aunque sabía que iba a entrar rápido desde el inicio cuando vi su pene pequeño. #539 ingresó su vergota en mi boca, ahora tenía dos vergas llenando mis dos huecos, algo que me encanta y me da mucho morbo pero que a su vez no sucede muy a menudo. Tenía a #538 detrás penetrándome y dándome palmadas en las nalgas mientras que #539 follaba mi boca con su vergota, le chupé las bolas, tiempo después #539 se alejó para dejarme mover con mayor facilidad.

Llegó el turno de #539 para culiarme, pero no quería que me cogiera en 4 como lo hizo #538, sino que me lo hiciera en una especie de misionero o pollo asado. Me acosté boca arriba con mi cabeza sobre la almohada. #539 se acercó con su vergota apuntando hacia mi ano, con su pecho a 90 grados del mío tomó mis pies y los puso sobre su pecho, metió su verga en mi culo poco a poco. Cuando me sentí cómodo con su miembro adentro empezó a moverse hacia adelante y hacia atrás, sus movimientos eran más suaves que los de #538.

Con el tiempo se acercó a mi cuerpo y dejé de tener mis pies sobre su pecho para abrir mis piernas y abrazar su cintura con mis pies. Continuó dándome verga y volvió a subir su pecho para agarrar mis pies con sus manos, moví mi cabeza hacia la derecha y vi a #538 de pie al frente de la cama viéndonos mientras se masturbaba, eso revivió mi morbo de ser observado cuando me están culiando.

#539 paró de moverse, ahora el turno de #538 de volver a cogerme. A pesar que inicialmente #539 me atrajo más que #538, fue #538 quien me lo hizo más rico, pude notar en su mirada y en la forma como me lo metió que lo disfrutaba más que su compañero. Me penetró, para ese entonces mi culo ya estaba bien abierto y lo metió hasta el fondo rápidamente. Apreté mi culo intermitentemente, jugando con su verga y mi ano. Finalmente se vino y poco a poco dejó de moverse, se veía muy cansado pero satisfecho. Sacó su pene y fue a botar el condón al baño.

#539 había estado mirado todo. Me levanté y empecé a buscar mi ropa, la cual estaba regada por todo el piso. Me vestí y me despedí de #539, #538 Me acompañó hasta abajo y nos despedimos a la salida del edificio.


Puntuación: 7 de 10

 

 

3 comentarios sobre “#538 – #539. Trío con la pareja de comerciantes

  1. Ya lo veré a los treinta años con el ano lleno de condilomas cuando nadie vuelva a sentir morbo de ese cuerpito tan usado, suerte con las venéreas. Espero que algún día pueda mudarse del país y empezar una nueva vida afuera porque la dignidad acá ya la tiene por el piso.

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  2. Nice to read of your adventures, you are truly living in that you are being your true self unapologetically – which is very sexy and appealing to a black bull daddy like me. I travel to Colombia for work, would love to meet on one of my layovers in BOGOTA

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