#587. El caleño de la pastilla de viagra

#587 fue el segundo hombre con el que he dormido y pasado toda una noche, a continuación leerán la historia de uno de los pocos a los que le he dado este privilegio.

#587 es un seguidor de twitter caleño que viene a Bogotá rara vez por trabajo. Me escribió por whatsapp antes de venir a Bogotá y cuando llegó para invitarme a su hotel.

Pero tengo que verlo antes de irme como sea“, fue uno de los mensajes que me escribió días antes de vernos. Estuve muy ocupado esa semana, a veces me quedaba dormido y olvidaba responderle. Un domingo, el día antes de irse para Cali me envió un mensaje que me demostró que en verdad quería conocerme. Su interés en conocerme me convenció de verme con él.

Cuando me anuncié en la entrada del hotel le informaron a #587 que debía pagar la tarifa de huésped adicional debido a la hora (era casi media noche). Sentí pena porque no sabía que tenía que pagar tanta plata por mi culpa, pues si hubiera llegado más temprano no le hubieran cobrado por mi visita.

Le escribí un mensaje diciendo que no se preocupara por mí y que no tenía problema con devolverme a mi casa; pero él insistió en que estaba dispuesto a pagar la tarifa adicional por estar conmigo. Me sentí halagado y aprobó el cobro. Me hicieron llenar un formulario muy extenso con información personal antes de subir a su habitación.

Un miembro del hotel me acompañó hasta su habitación. Me recibió un hombre más alto de lo que me imaginaba, era moreno, tenía barba y la cabeza rapada. Llevaba puesto un pantalón de sudadera y un saco de capota tipo hoodie, pude notar que debajo del saco no llevaba nada porque se alcanzaba a ver sus vellos en el pecho, lo cual me excitó.

Me invitó a su cama y me acosté a su lado, el televisor estaba prendido con RCN. Una de las cosas que más recuerdo de #587 es su sonrisa, pues cada vez que me hablaba lo hacía con una sonrisa en la cara. Desde que empezamos a hablar me inspiró confianza.

Me confesó que se había masturbado muchas veces con mis videos y me repitió que desde hacía mucho tiempo tenía la fantasía de estar conmigo.

Por la forma como me habló me sentí intimidado y nervioso precisamente al enterarme que me deseaba de esa manera. Cuando me dicen ese tipo de cosas siento una presión para no decepcionarlos.

Me hizo varias preguntas relacionadas con mis videos, especialmente los más polémicos donde me han cogido en carros, baños y al aire libre. #587 abrió mi twitter en su celular, me mostró los videos que más le gustaban y empezó a masturbarse mientras los veía. Poco tiempo después su pene se puso duro. Era grueso, venoso, cabezón y moreno, como me gustan.

Me agaché para mamárselo mientras #587 continuaba acostado viendo mis videos. Bajé su pantalón y metí la cabeza de su verga en mi boca, poco a poco fui metiéndola más profundo hasta que la tuve toa adentro. #587 puso su mano en su pene y empezó a masturbarse, le succioné las huevas, luego la cabeza y volví a metérmela toda en la boca.

El sonido de fondo ya no estaba compuesto por la novela que estaban dando en RCN sino por los gemidos de mis videos, sentí como su verga se empezó a volver más dura y mojada. La cabeza se hinchó y se volvió roja. Llegó el momento de la penetración, había pensado en el momento en que tuviera su verga adentro desde que me acosté en su cama.

#587 se puso de pie para buscar un condón y me acomodé con una almohada debajo de mi culo con mis piernas abiertas hacia arriba. Cuando volvió con el condón su verga seguía dura y apuntaba hacia mi ano. Se arrodilló sobre la cama, puso mis piernas sobre sus hombros y tomó su pene con su mano para meterla.

Primero metió la cabeza y poco a poco deslizó su pene hacia adentro, con algo de dificultad logró meter la mitad. La razón por la cual no lo pudo meter hasta el fondo fue porque se le bajó, así que tuvo que sacarlo y masturbarse para ponerlo duro de nuevo. Volví a mamárselo para ponérselo erecto, cuando lo logré me acosté en la cama y abrí mis dos nalgas para que me penetrara.

Sentí su pene en la punta, pero no sentí esa presión que siento normalmente cuando sus vergas están completamente erectas y bombeando sangre. Supe en ese entonces que #587 no lo tenía suficientemente duro para follarme.

Cuando una verga no está en el estado natural y propicio para penetrar, esta tiende a “troncharse” o torcerse a la mitad de camino.

En estos casos, por más que el activo tenga toda la intención y las ganas de cogerlo a uno, le es físicamente imposible hacerlo. Su cerebro se bloquea debido al nerviosismo. El estrés porque no se le para produce un efecto adverso, haciendo que le quede más difícil penetrar.

#587, en medio de su deseo por follarme continuó intentándolo. Pude ver en sus ojos las ganas que tenía de cogerme pero al mismo tiempo su frustración por no ser capaz de hacerlo. Dejé que lo intentara por unos minutos más pero después de varios intentos fallidos, no lo logró.

No quería que #587 tuviera que sacar su pene de mi culo y masturbarse para correrse dentro de mi boca, quería que me taladrara el culo toda la noche y sentir su verga bien dura en lo más profundo de mí. En ese momento recordé la vez que estuve con #341, el bisexual que tomó una pastilla de viagra antes de culiarme y tuvo un desempeño extraordinario en la cama, muy por encima del promedio.

Le conté que una vez tuve sexo con alguien que tomó viagra media hora antes de tirar, lo cual le ayudó a mantener su pene bien erecto durante toda la relación sexual y además le dio un orgasmo muy intenso. Le propuse que pidiéramos una pastilla de viagra a domicilio y #587 aceptó inmediatamente.

Afortunadamente vivo en una época donde existe la posibilidad de pedir lo que uno quiera a cualquier hora con un simple clic. Abrí la página de Farmatodo en mi celular y pedí una pastilla de viagra con destino a la habitación del hotel, la cual llegó en menos de 50 minutos. El historial de mis domicilios con farmatodo está compuesto por pedidos de condones, por eso cada vez que ingreso mi cuenta en la página de Farmatodo en algún computador, cierro sesión cuando llega el domicilio.

Los 50 minutos esperando en la madrugada a que llegara la pastilla de viagra sirvieron para generar más confianza y conocer mejor a #587. Pero mejor aún, sirvieron para aumentar el morbo y las ganas que teníamos el uno por el otro. Me excitó escuchar sus historias sexuales y él también disfrutó de escuchar las mías.

Sonó el teléfono de la habitación, era el domicilio de Farmatodo. #587 se vistió para abrir la puerta y pagó con su tarjeta. Me preguntó cómo debía tomarse la pastilla, si debía tragársela o tomarla con agua. Le dije que se la tomara con agua y que podía partir la pastilla en la mitad y tomarse sólo media pastilla, pues así lo hizo #341 cuando estuvo conmigo. #587 decidió tomarse la pastilla completa. Me encantó que estuviera dispuesto a eso, pues le daría un efecto mejor que el tuvo #341.

¿Cuánto tiempo se demora en hacer efecto la pastilla?“, preguntó. Le respondí que usualmente media hora. Recuerdo que le hice esa misma pregunta a #341. 20 minutos después que #587 se tomó la pastilla empezó a surtir efecto, alcanzando su pico a los 40 minutos aproximadamente.

Se lo mamé cuando empezó a ponerse erecto, su pene estaba más venoso y grueso que antes. De repente me pidió que parara de chupárselo, pues estaba listo para penetrarme. Sabía que en realidad lo estaba, su verga estaba completamente dura en comparación con la segunda vez que intentó penetrarme.

Se puso un condón y me acosté con las piernas bien abiertas para ser follado. #587 cogió su miembro viril con la mano y apuntó hacia mi hueco. Entró suavemente hasta el fondo de mi culo, esta vez su pene no se torció, pues estaba listo para taladrarme. Me puso tan duro tenerlo encima mío con su verga bien adentro, por fin después de más de dos horas iba a experimentar lo que quería hacer con él.

Admiré su cabeza rapada, su espalda grande, su pecho velludo, su barba corta y su cara de excitación. Empezó a cogerme despacio, pensé que con el tiempo ia a aumentar el ritmo pero no fue así. Continuó culiándome a un ritmo suave y constante, eso me mantuvo más duro que si me hubiera cogido duro y rápido.

#587: Espérate. Que estoy muy arrecho

Yo: ¿Qué pasó?

#587: Me haces venir. Llevaba mucho tiempo esperando esto

Yo: ¿Llevabas mucho tiempo esperando cogerme?

#587: 

#587: Esa pasta lo hace venir a uno rápido…

Yo: ¿Es una pregunta o una afirmación?

#587: Una pregunta

Yo: ah, no sé...

#587: Siento como si me fuera a venir

Pensé que no iba durar mucho más después de esta afirmación, pero en realidad me sorprendió todo el tiempo que me culió después de haber dicho esto. Me volteó 45 grados hacia la izquierda y puso mis pies sobre sus hombros.

Así quería tenerte, con las piernas bien abiertas“, dijo en un tono demasiado excitante, casi orgásmico. De repente aumentó su ritmo y empezó a cogerme más rápido, me tenía a punto de venirme sin tener que tocarme. Metía y sacaba su verga con mayor intensidad mientras me miraba fijamente a los ojos dándome a entender lo mucho que me deseaba.

“Ya casi me vengo”. Sus palabras y la forma como me estaba penetrando era un éxtasis cuyo efecto aumentaba con cada segundo. Mí corazón palpitaba a toda velocidad, empecé a sudar y sentí que me estaba poniend rojo, producto del aumento en mi presión sanguínea. Para mi sorpresa, tampoco se vino tan rápido como pensé que lo haría después de su ultimátum sobre una próxima corrida.

Me penetró duro por más tiempo de lo que esperaba en esa misma posición.

Contuvimos nuestros orgasmos porque no queríamos que ese éxtasis que estábamos viviendo acabara tan pronto. Estoy seguro que tanto él como yo hicimos lo posible para postergar el clímax, hasta que #587 se estremeció y cerró los ojos, entonces supe que se estaba corriendo.

Lo hizo en el momento propicio, cuando terminó nos besamos y me corrí con su verga todavía adentro. Sacó su pene y boté el condón en el inodoro. Cuando volví a la cama me preguntó si quería quedarme con él esa noche, o al menos las pocas horas que quedaban para que sonara su alarma para ir a trabajar.

No lo dudé. Había disfrutado mucho estando con él, no solamente cuando tuvimos sexo, sino también durante el tiempo que pasamos hablando en la cama. Apagó la luz del cuarto y nos acostamos en cucharita con mi cabeza encima de su brazo. Continuamos hablando, recuerdo que me habló de una vez que se lo mamaron en su carro en Cali, la conversación se puso más caliente y comencé a sentir como su pene se puso duro y empezó a rozarlo contra mis nalgas.

Metí mi cabeza dentro de las cobijas y me agaché para mamárselo, quería probar su leche y poco tiempo después sentí su semen espeso y caliente explotar sobre mi lengua. Lo saboreé y me lo tragué. Volví a acostarme con él en la misma posición en cucharita, entrepiernados. Coloqué mi alarma y finalmente nos quedamos dormidos. Me levanté antes que sonara su alarma y pedí el uber para mi casa, aunque no quise despertarlo abrió sus ojos. Me agradeció por haber ido y nos despedimos.

Puntuación: 10 de 10

3 comentarios sobre “#587. El caleño de la pastilla de viagra

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